La publicación alemana señala que lo conoció en un lugar secreto en el sur de Europa. Helge B. le dice Bild, pero la prensa inglesa que replicó esta nota ya tiene su apellido: Busching. Con lo cual no es difícil averiguar el lugar de la entrevista.
Busching y Brueckner se conocieron mientras ambos vivían en el sur de Portugal, por lo que la entrevista o se hizo ahí mismo o a lo sumo, viajó hasta algún lugar de Andalucía , en el sur de España.
Pero lo importante está en la nota que como dice el periodista alemán, Helge tiene mucho que contar. Lo más importante e impactante.
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¿Así pudo entrar por una ventana y llevar a Madeleine McCann el asesino? (Foto: Bild)
Cómo Brückner confesó accidentalmente el hecho.
La investigación a lo largo de casi 20 años tuvo en claro que Brueckner vivía en esa zona portuguesa para cuando sucedió la desaparición de Maddie. Años más tarde, otro examigo dijo que el presunto asesino le reveló que aprovechaba para ingresar en las habitaciones de los turistas en los hoteles y robar algunas de sus pertenencias. Brueckner se ufanaba de tener una colección de pasaportes robados de diferentes nacionalidades.
Pero jamás se pudo encontrar nada que lo ligara con la niña británica. Nunca. Lo detuvieron en Bélgica, más de una década después por el ataque y violación a una turista. Como También sucedió en la zona del sur de Portugal, lo relacionaron con otros hechos y quedó sospechoso de haberse llevado y luego asesinado a Madeleine.
Pero ahora, Busching dio un dato impactante.
Contó que encontró en la casa que tenía Brueckner un arma y una serie de videos. Sin que supiera, Helge se los llevó, los vio en su propio hogar y quedó espantado por el contenido. Había imágenes de violencia con mujeres.
En un caso, con una mujer mayor: “Se podía ver como alguien la azotaba. Estaba atada y tirada en una cama." La sorpresa fue mayúscula para él cuando vio al agresor sacarse la máscara que le cubría la cara: "Vi que era Brueckner”, le confesó a Bild. En otro video, las escenas ("más violentas todavía", dijo en la nota) terminaron por darle un perfil de un hombre muy peligroso.
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"No gritó", la escalofriante confesión de Brueckner sobre Madeleine McCann. (Foto: Archivo)
“Ese día supe qué tipo de persona era”, se lamentó ante la revista alemana.
Fue en ese contexto que hizo la revelación más importante. Helge relató que en un momento - era el año 2008 - mientras ambos estaban viviendo en el sur de Portugal, comenzó a charlar con Brueckner.
"La primera impresión que medio fue de un buen chico, afable, sociable", dijo y agregó lo mismo que contó el otro ex amigo del detenido: "Había oído que se mete en los hoteles, es buen trepador, entra por los balcones. Cuando descubrí lo que realmente hace, me quedé sin palabras”, confesó desbordado Helge.
El momento de la confesión sobre Madeleine
La entrevista llega a su punto culminante. Helge relata que días más tarde se volvieron a encontrar. Ya había cambiado su opinión sobre Brueckner
Sin embargo, el presunto asesino ingreso en el automóvil de Helge y se produjo la conversación en donde surgió el dato desconocido durante 16 años.
"Me preguntó: ¿ya no vas a Portugal y haces negocios allí? No, dije, desde que la niña desapareció allí, me han pasado demasiados controles policiales y no necesito eso para nada", contó Helge sobre como fue el inicio de la charla.
"-Llegamos con Maddie y dije: De todos modos, no entiendo cómo el pequeño pudo haber desaparecido sin dejar rastro."- continuó Helge.
-"Ella no gritó"- dijo Brueckner como si nada.
Una confesión que Helge no pudo identificar sobre cómo fue que se la llevó o si fue en el momento de matarla. Pero como tuvo miedo, no preguntó más.
Finalmente, le contó a Bild que al día siguiente - seguro de su responsabilidad por la suerte de Madeleine - quiso ir por más y fue a verlo a su casa, pero ya fue tarde.
"Lo busqué a la mañana siguiente y sus vecinos me dijeron: Se fue", finalizó su relato Helge a la revista alemana. aunque quedó algo igualmente grave para el esclarecimiento del caso.
Una pista clave, descartada en su momento
Helge dice en la nota que toda esa situación lo perturbó tanto que fue y le contó ese diálogo y lo que vio ( los videos y el arma) a la policía de Portugal y a Scotland Yard. Los policías se mostraron asombrados y le dijeron que investigarían y volverían a llamarlo.
Pasaron 15 años de su denuncia, pero jamás volvieron a contactarlo.
Ahora se lamenta por todo lo sucedido.Así se lo resumió a Bild: "Ojalá finalmente hubiera paz. Me queda claro que Maddie ya no está viva. Tan triste como es, sería mejor si su cuerpo fuera encontrado. Me preocupa que Brückner se salga con la suya".