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¿Guerra o acuerdo?

Medio Oriente: la novela del acuerdo entre Irán y EE.UU. no deja de sumar capítulos y el final es inesperado

La guerra que comenzó en febrero se mantiene en una suerte de letargo, sólo sacudido por algunos ataques esporádicos. Según sea la semana, a veces Irán y a veces los Estados Unidos dan por hecho un acuerdo de paz que la otra parte desmiente al instante.

por Roberto Adrián Maidana | 29 de mayo de 2026 - 09:48
Medio Oriente: la novela del acuerdo entre Irán y EE.UU. no deja de sumar capítulos y el final es inesperado

La novela del acuerdo entre Irán y los Estados Unidos¿ quién realizará la última jugada? (Foto: A24.com

El acuerdo de Irán y los Estados Unidos, parece que se desarrolla como el argumento de una serie por un canal de streaming. Según la repercusión en el público - en este caso el mundo - va variando por semanas. Donald Trump lleva mas de un mes desde que dejó de amenazar a Irán con borrarlo del Planeta.

Irán, por su parte, asegura que cualquier nueva aventura militar norteamericana transformará al estrecho de Ormuz en un cementerio. Mientras tanto, en el problema de fondo, no se avanza casi nada. O si hay avances, las partes lo mantienen en secreto o se desmienten en cuanto hay un adelanto del periodismo o terceros países.

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Por lo que se sabe - o ha trascendido - Estados Unidos e Irán avanzan en negociaciones para alcanzar un posible acuerdo de paz y una extensión del alto el fuego de 60 días, en medio de las tensiones que desde hace meses afectan al Golfo Pérsico y al estratégico estrecho de Ormuz. Aunque todavía no hay un pacto definitivo, en los últimos días surgieron señales de acercamiento entre Washington y Teherán.

Según reportes de medios internacionales, el borrador del memorando de entendimiento incluiría varios puntos clave. Uno de los principales sería la reapertura total del estrecho de Ormuz para el tránsito marítimo internacional, algo central para el comercio mundial de petróleo y gas. Irán debería retirar minas y garantizar la libre circulación de buques en un plazo aproximado de 30 días.

A cambio, Estados Unidos se comprometería a discutir un alivio parcial de sanciones económicas y la liberación de fondos iraníes congelados en el exterior.

El gran desacuerdo está - como siempre - sobre el programa nuclear iraní y los límites al uranio enriquecido, uno de los temas más sensibles de la negociación. Cuando EE.UU. atacó y asesinó a Ali khamenei el pasado 28 de febrero dio como razón fundamental que "Irán jamás tendrá una bomba atómica" y que ahora vendría un "cambio de régimen". La respuesta de Irán fue bloquear el estrecho de Ormuz.

Noventa días más tarde, todo sigue igual. Y el acuerdo espera que la jugada de alguno de los dos países sea el último movimiento en el camino a la paz.

Acuerdo de paz: ¿cuándo?, ¿sobre qué temas?

Estados Unidos e Irán se acercan a un posible acuerdo para poner fin al conflicto que desde hace meses mantiene en tensión al Golfo Pérsico y amenaza al comercio energético mundial. Sin embargo, pese al avance de las negociaciones, el entendimiento todavía depende de la aprobación final del presidente estadounidense, Donald Trump, y de las autoridades iraníes.

Según reveló The Washington Post, negociadores de ambos países alcanzaron un principio de acuerdo que incluiría la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, el cese de hostilidades y el inicio de conversaciones sobre el programa nuclear iraní. El orden no es caprichoso, van desde lo más factible a los problemas que se mantienen. La situación del comercio internacional de petróleo no da para más. El mundo entero reclama restablecer el acceso a puertos de Kuwait, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos u Omán.

Pero también Irán sufre porque su deteriorada economía no tiene las exportaciones de petróleo para aliviar ese déficit. Y Trump, transpira en el mercado local.

cierre del estrecho de Ormuz

Ni a Estados Unidos ni a Irán les conviene mantener el bloqueo en Ormuz. Es el primer punto para incluir rápidamente en el plan de paz. (Foto: A24.com)

Liberar el estrecho de Ormuz, una formalidad

Hace más de un mes, desde el comienzo de la tregua "sui generis" que sigue vigente, los dos países están de acuerdo en terminar con los bloqueos. Pero temas como el control del paso y otros de fondo, como el desarrollo nuclear iraní, impiden hasta ahora, abrir el paso a los petroleros.

Trump no puede seguir soportando el aumento del combustible en los Estados Unidos. Que no solo impacta a la hora de llenar un tanque. También hace subir, mes a mes, el registro de la inflación. En un año electoral clave para el futuro de Trump. Por eso y por las penurias económicas de Irán, reabrir Ormuz es lo más sencillo.

Mojtaba Khamenei

Mojtaba Khamenei, el "lider invisible" que fija las negociaciones con EE.UU. (Foto: Archivo)

Cese de hostilidades "definitivo", el segundo paso

El pacto también contemplaría una extensión de la tregua vigente por otros 60 días mientras avanzan las negociaciones diplomáticas. Para Irán, que demostró estar en condiciones de resistir ataques de media intensidad de los Estados Unidos, el gasto en defensa también compromete sus finanzas, ya deterioradas. En Estado Unidos el cálculo es peor. En parte porque hay que movilizar miles de kilómetros barcos, aviones y tropas. No solo los que están en diferentes bases en otros países de la zona. Para fines de abril, el gasto reconocido por el Pentágono fue de 25.000 millones de dólares. Un mes más tarde, se puede estirar el cálculo sin problemas en otros 10.000 millones de dólares. De hecho, especialistas de Harvard Kennedy School incluso advirtieron que el conflicto le estaba costando a Estados Unidos cerca de US$2.000 millones por día durante las fases más intensas. Si esto es así, las cuentas del Pentágono están subvaluadas.

A pesar de los avances, la situación sigue siendo extremadamente frágil. Durante las últimas horas, fuerzas estadounidenses e iraníes volvieron a intercambiar ataques con drones y misiles en la región, lo que demuestra que el alto el fuego continúa bajo presión constante. Por eso, el capítulo de la novela del acuerdo, habla de 60 días para un cierre del conflicto en materia de ataques.

central nuclear de Irán

Una de las plantas nucleares de Irán. La parte más compleja para la novela del tratado de paz. (Foto: Archivo)

Lo más complejo, es el plan nuclear

"Irán nunca tendrá una bomba atómica", dijo una y mil veces Donald Trump. Atacó en junio de 2024 su lugar subterráneo para almacenamiento y enriquecimiento del Uranio. Pero Irán siguió adelante. Tras la muerte de Ali Khamenei, Trump aseguró que en pocos días, Teherán "entregará el uranio que posee". A 90 días del primer ataque, eso no pasó y el régimen iraní jamás habló de aceptar algo así.

Washington exige límites estrictos al enriquecimiento de uranio y garantías de que Teherán no desarrollará armas atómicas, mientras que el gobierno iraní reclama el levantamiento de sanciones económicas y el reconocimiento de su derecho a desarrollar energía nuclear con fines civiles.

El posible acuerdo que hoy negocian ambas partes tendría varios puntos similares al histórico pacto firmado en 2015 durante la presidencia de Barack Obama. Aquel entendimiento establecía límites al enriquecimiento de uranio, reducción de centrifugadoras y controles internacionales a cambio del alivio de sanciones económicas.

bandera de Irán

Un iraní hace flamear la bandera de su país delante del afiche enorme que muestra a Trump con la boca sellada. Teherán se siente "ganador" en lo que ha trascendido de un posible acuerdo entre ambos países. (Foto: Gentileza Times of Israel)

Sin embargo, en 2018, Donald Trump abandonó unilateralmente el acuerdo y lo calificó como “desastroso” y “entreguista”, frente a un régimen que financia y alienta al terrorismo y no duda en atacar a los Estados Unidos, en cualquier punto del planeta.

Ahora, paradójicamente, muchos analistas consideran que la salida diplomática más viable se parece bastante al pacto que Trump criticó durante años. Solo que la Casa Blanca, está haciendo un curso de "maquillaje": Estirar los plazos, aumentar las inspecciones internacionales y aletargar el programa iraní.

Desde Teherán, las señales muestran cierta flexibilidad. Irán podría aceptar reducir nuevamente el nivel de enriquecimiento de uranio, permitir inspecciones de organismos internacionales y limitar parte de su producción nuclear. Pero a cambio exige garantías concretas de que Estados Unidos no abandonará otra vez el acuerdo en pocos años y reclama alivio económico inmediato. En estos días, desde Teherán se dijo que el objetivo de su programa no es llegar la la bomba atómica. Pero eso, Trump no lo cree.

El problema político para Trump es que cualquier entendimiento moderado podría ser visto por sectores republicanos como una reedición del acuerdo de Obama. Gastar cientos de miles de millones de dólares y la vida de no pocos soldados para volver al punto de partida (como en el juego de la oca), no parece una opción válida. Habrá que pagar costos políticos y con la población en un año de elecciones. En Irán también, pero solo en las democracias, se le exige explicaciones a los gobernantes.

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