El despliegue de policías y soldados convirtieron a Brasilia en una ciudad militarizada, con francotiradores en la terrazas de los edificios públicos, más el refuerzo de blindados y helicópteros, con cazabombarderos listos para despegar frente a cualquier amenaza.
Los organizadores de la ceremonia aún no decidieron si el nuevo presidente recorrerá la Explanada de los Ministerios en un Rolls Royce "Silver Wraith" sin capota del Gobierno o en un coche cerrado.
Ante la ausencia de Mauricio Macri, el canciller argentino, Jorge Faurie, será la máxima autoridad argentina que participará del acto de toma del mando de Bolsonaro. Ambos mandatarios recién se verán el 16 de enero, cuando Macri realice su primer viaje al exterior del año.