"Las duchas eran dos veces por semana", explicó, "y cuando pedí una mayor frecuencia, me lo negaron".
Además, reveló que debía soportar interrogatorios aleatorios, de día o de noche y casi siempre sin traductor. Partiendo de la base de su culpabilidad por la defraudación a la empresa automotriz japonesa.
Durante nueve meses, no le permitieron ver a su mujer. A propósito de Carole, aclaró: "Mi mujer no tuvo nada que ver con la fuga".
Así, el empresario brasileño que llegó a la cima de la empresa Nissan desligó a su esposa de las versiones que la dan como la "inspiradora" del plan de fuga de Tokio.
Sobre ese momento, en la conferencia de prensa, Ghosn contó que se fue con un vuelo privado desde una ciudad menor cercana a Tokio.
En varios momentos de su alocución vinculó la acción de la fiscalía como coordinada con los intereses de la empresa automotriz. Ahora en Beirut, espera una oportunidad para probar "su inocencia".
"En Japón me advirtieron que podría pasar 5 años detenido sin tener sentencia", explicó Ghosn. "Por eso, sólo tenía la alternativa de escaparme o morir", concluyó.