Alberto Uderzo, murió a los 92 años, en su casa de Neuilly, en las afueras de París. Su familia informó que sufrió un infarto mientras dormía. Su muerte no esta relacionada con el Coronavirus.

Alberto Uderzo, murió a los 92 años, en su casa de Neuilly, en las afueras de París. Su familia informó que sufrió un infarto mientras dormía. Su muerte no esta relacionada con el Coronavirus.
Fue el creador de Asteríx, un guerrero galo, clásico del cómic mundial.
Uderzo fue un gran ilustrador de comics, pese a que como ironía de la vida, era daltónico. Por eso, hacía dibujos grandes que le permitían pintarlos con pinceles, debido además a su gran tamaño físico, especialmente sus manos.
En Francia, en 1959 salió por primera vez la revista Pilote, que dio un gran impulso a los jóvenes artistas de la ilustración de la época. Allí estaba Uderzo.
En esos años conoció a René Goscinny, un escritor a quien definió como su "hermano y compañero de la vida". Juntos imaginaron las aventuras de un pequeño galo (el nombre de los antiguos ocupantes de lo que hoy es el territorio francés). La historia cuenta que Julio César los derrotó y conquisto la Galia.
Allí apareció el talento de estos dos historietistas franceses. Imaginaron un pequeño pueblo, irreductible, que siempre resistió a Julio Cesar y sus legionarios. Gracias a una poción mágica que le daba al astuto Asterix y sus compañeros una fuerza insuperable.
Esa sencilla historia, en base a su fino humor, detalles de actualidad exquisitamente insertados, y muchas ironías sobre el mundo moderno, conquisto el planeta.
Sumada a una gran calidad en los dibujos de Uderzo, que le dieron un perfíl propio a Asterix, que fue evolucionando con el paso de las décadas.
Fueron 60 años en total. Sus libros y aventuras se tradujeron a 117 idiomas. Son 38 libros con mas de 370 millones de ejemplares vendidos.
La vida de Asteríx y de su creador, no estuvo exenta de edversidades. La principal fue la muerte de Goscinny en 1977. Abrupta, inesperada a los 51 años. Goscinny vivió muchos años en la Argentina. A tal punto que para muchos, se inspiró en Patoruzú y en Upa para modelar las figuras del Asteríx y su fiel e inseparable amigo, Obelíx.
Cuando murió Giscinny, Uderzo cayó en una profunda depresión que le hizo pensar que Asteríx no podria continuar.
Sin embargo, se repuso y años después, retomó la serie con, "La gran zanja", en 1980. Con un extenuante trabajo de arte y textos.
Pero, una de las peores tormentas que tuvo que superar fue una disputa de años con su hija,Silvie, por los derechos y la dirección de Asteríx. Incluso ella y su marido, llegaron a plantear que Uderzo era un anciano senil.
Uderzo siguió al frente de la Editorial creada por él. A los 84 años, decidió que debía pasar la posta para mantener vivo a Asteríx y sus galos. Eligió a un equipo nuevo de guionista y dibujante. Con ellos surgieron 4 libros más. En 2014, solucionó sus diferencias con su hija.
Hoy curiosamente, el número 37 tiene un dato sorprendente: en "Asterix en Italia", publicado en 2017, el guerrero galo compite en una carrera de carros por toda el país. (algo así como el "giro de Italia"). Su principal rival no es otro que Julio César disfrazado.
Cubierto con una máscara corre bajo el nombre de "coronavirus".