Un solo caso de coronavirus registrado nuevamente bastó para que la ciudad de Auckland vuelva a un confinamiento. Es la ciudad más importante de Nueva Zelanda, con 1.657.000 habitantes, el 33% de la población total.
Un solo caso de coronavirus registrado nuevamente bastó para que la ciudad de Auckland vuelva a un confinamiento. Es la ciudad más importante de Nueva Zelanda, con 1.657.000 habitantes, el 33% de la población total.
Pero nada de eso detiene a las autoridades sanitarias. Desde el comienzo de la pandemia, ese país de Oceanía se caracterizó por medidas drásticas para evitar la propagación del virus en su territorio.
Ahora se trata de una estudiante que llegó desde el exterior: no cumplió con los protocolos de aislamiento y fue a trabajar en el centro de Auckland.
De inmediato se dispuso un confinamiento que afecta directamente a 100.000 personas.
Una vez determinado el origen. La medida quedó enmarcada al área principal de la actividad económica y comercial de la ciudad. “Si por fuerza tienen que acudir al centro, por favor, lleven mascarilla y guarden la distancia mínima mientras se sigue buscando el origen del contagio”, anunció el ministro de salud Chris Hipkins.
La propia primera ministra, Jacinda Ardern, desde su página de Facebook dejó un mensaje pidiendo a los ciudadanos que eviten ir a esa región de Auckland salvo que sea imprescindible.
"Todos aquellos que puedan hacerlo deberán volver por unos días al sistema del teletrabajo" dijo la premier que acaba de ser reelecta, en gran medida, por su manejo durante todo este año de la pandemia.
También volvió a insistir en la necesidad de usar el barbijo en cualquier tarea o actividad que se desarrolle fuera del hogar.
El ministerio de Salud neozelandés difundió un comunicado en el que se habla de cuatro casos, pero ninguno autóctono. Tres son antiguos, de principios de mes, y ahora se suma el de la estudiante universitaria.
El comunicado, además, detalla todos los centros en la ciudad en la que se pueden realizar los test para saber si hay más casos de contagios.
Nueva Zelanda basa su éxito frente a la pandemia, justamente en el riguroso plan de testeo, seguimiento y aislamiento de cualquier contagio de Covid-19.
El apoyo de los ciudadanos -más allá de algunas protestas- se ve en tuits como el de este exsoldado, quien destaca el control inmediato a 455 pasajeros que llegaron por avión.
Desde el inicio de la pandemia, Nueva Zelanda apenas registra 1.995 contagios y 25 muertos.