Pandemia

Ómicron es la enfermedad de mayor velocidad de propagación de la historia de la humanidad

La variante del coronavirus se multiplica aún más rápido que el sarampión. Por suerte, hasta el momento, es mucho menos grave que las variantes anteriores.
Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
La variante Ómicron
La variante Ómicron, el virus que se contagia a mayor velocidad, incluso más que el sarampión (Foto: Archivo)

En los últimos días de 2021, una frase del director de la OMS dio rápidamente la vuelta al mundo sobre el coronavirus: "Me preocupa enormemente que Ómicron, al ser más transmisible y circular al mismo tiempo que Delta, esté provocando un tsunami de casos", dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Pasaron pocos días y en este cambio de año llega otra certeza mundial: la variante Ómicron, es el virus que se propaga con mayor velocidad por el mundo en la historia de la medicina y la salud. Por lo menos desde que hay registros serios.

El médico Roby Bhattacharyya, experto en enfermedades infecciosas del Hospital General de Massachusetts, fue uno de los primeros en comparar esta variante del coronavirus con el virus que contagia con mayor rapidez en el ser humano: el sarampión. “Es una propagación increíblemente rápida”, dijo para explicar como se propaga Ómicron.

Ómicron vs. Sarampión

Las enfermedades se miden por el ratio de contagio - R(0) - para saber con qué frecuencia y velocidad contagian. En el caso del coronavirus, su peor variante había llegado desde la India. La Delta apareció a principios de 2021 y su ratio de contagio es R=5. Quiere decir que cada persona enferma tiene la capacidad de contagiar a otras 5.

Sin embargo, Ómicron, aislada en África del Sur el 24 de noviembre del año pasado, duplicó la velocidad de contagios que Delta. Con su relación R=10 rápidamente pasó a ser la variante del coronavirus que con mayor velocidad llegó a todos los rincones del planeta.

Por fortuna, sus elevados niveles de contagio tienen dos condiciones muy buenas para pensar un final posible de la pandemia: sus casos son mucho menos graves que los causados por Delta y, además, su masiva propagación ha "tapado" a la variante Delta, mucho más peligrosa.

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Velocidad y tiempo de contagio

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Cómo debe ser la vacuna específica contra la variante Ómicron (Foto: Archivo)

Cómo debe ser la vacuna específica contra la variante Ómicron (Foto: Archivo)

Esta combinación es la que llevó al historiador y médico vasco, Anton Erkoreka, que investiga las epidemias del pasado a calificar a la variante Ómicron como "el virus más explosivo y el de más rápida difusión de la historia".

La explicación es simple y requiere un mínimo conocimiento matemático: el virus del sarampión tiene un ratio 15 con tiempo de contagio de 15 días. Por su parte, Ómicron, tiene un ratio menor (10) pero con una velocidad de contagio de 5 días.

La progresión es la siguiente: en 15 días, habrá 15 personas enfermas de sarampión. Pero los enfermos por Ómicron llegarán a 30, exactamente el doble. En un mes, habrá 30 personas enfermas de sarampión y 60 con la variante Ómicron.

Un solo ejemplo: uno de los brotes de la Ómicron mejor estudiados fue una fiesta en Oslo, la capital noruega. Con un invitado recién llegado de Sudáfrica, acabó con al menos 81 de los 117 participantes infectados por la variante. Muy simple de entender.

El aporte de las mutaciones para contagiar

La variante Ómicron tiene más de 30 mutaciones en sus "espículas", la proteína que le permite infectar a las células sanas. Así ha podido "burlar" a la resistencia generada por las vacunas y presentar reinfecciones.

Afortunadamente, esta mutación tiene consecuencias leves en las personas enfermas, más si ya tienen las dosis completas de vacunas o se habían enfermado previamente.

La principal razón es que esta mutación se "deposita" en las vías superiores (garganta y tráquea) y no invade los pulmones como Delta y las predecesoras. Esto hace menos grave el contagio.

La importancia de las vacunas

La mayor parte de los internados en la actualidad son personas que no se han vacunado. En una proporción de 20 a 1 sobre los que tienen las dosis completas y hasta los refuerzos.

En 1963 comenzó la vacunación contra el sarampión. Un enfermedad que mataba a 2.600.000 personas por año. Con solo comparar la cifras con el coronavirus se comprende su gravedad. El Covid ya le costó la vida a más de 5 millones de personas en dos años, en relación, menos que los muertos provocados por el sarampión antes de la vacuna.

Además, se volvió obligatoria desde los 12 meses de edad de los niños. Así se la pudo considerar una enfermedad casi extinguida. Hasta que los movimientos antivacunas provocaron rebrotes de sarampión que se creían olvidados.

Es el debate que se da hoy en día por la aplicación de las vacunas contra el coronavirus. Mientras haya gente que no se vacune, el virus seguirán teniendo campo propicio para actuar y quizá surja una mutación tan rápida de contagio como Ómicron y tan peligrosa como Delta.

En su libro "Historia de la estupidez humana", de 1959, el escritor Paul Tabori escribió: "Sabemos ahora que la estupidez es un problema de carácter médico... y por consiguiente, la estupidez es curable".

Una razón más para vacunarse.

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