Aráoz dejó en claro varias cosas más en su mensaje de dimisión. Primero, pide nuevas elecciones, pero para todos los cargos, incluido el presidente. Así, diferencia de Vizcarra, que quiere renovar el parlamento en elecciones el próximo 26 de enero de 2020.
“Espero que mi renuncia conduzca a la convocatoria de elecciones generales en el más breve plazo por el bien del país", dice el texto hecho público por la presidenta provisional. Pero, además, pide que el Tribunal Constitucional escuche el reclamo inmediato de la OEA, que resuelva la crisis institucional que vive Perú:
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Detalle de la renuncia de Aráoz a la Vicepresidencia
Detalle de la renuncia de Aráoz a la Vicepresidencia
"Ante la invocación de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que sea el Tribunal Constitucional el que dirima la constitucionalidad de la medida adoptada por el Sr. Martín Vizcarra de disolver el Congreso de la República, considero que no hay las condiciones mínimas para ejercer el encargo que me dio el Congreso de la República". "Ante la invocación de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que sea el Tribunal Constitucional el que dirima la constitucionalidad de la medida adoptada por el Sr. Martín Vizcarra de disolver el Congreso de la República, considero que no hay las condiciones mínimas para ejercer el encargo que me dio el Congreso de la República".
Mercedes Aráoz, en su carta de renuncia
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Martín Vizcarra defiende su decisión de cerrar el Congreso
Martín Vizcarra defiende su decisión de cerrar el Congreso
Mientras tanto, Vizcarra se mantiene en la Casa de Gobierno. Al respaldo inicial de las Fuerzas Armadas y la Policía, la mayoría de los gobernadores y los alcaldes expresaron su lealtad al presidente.
El Congreso permanece cerrado y vallado. Pero hoy debe comenzar a funcionar la Comisión Permanente Parlamentaria, el grupo reducido de congresistas que, según la Constitución, en caso de disolución del Congreso debe revisar las acciones y medidas del Poder Ejecutivo.
Eses cuerpo acotado de legisladores esta presidido por el propio Pedro Olaechea. El mismo que condujo la sesión en que se suspendió a Vizcarra por un año como primer mandatario y tomó juramento, personalmente, a Aráoz como presidenta provisional.
Fue el primero que ante la decisión de Vizcarra de disolver el Congreso no dudo en decir que Perú sufrió "un golpe de Estado".