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Guerra en Medio Oriente

"Prácticamente negociado": las diferencias clave que evitan el cierre del acuerdo entre Irán y EE.UU.

Donald Trump volvió a hablar de un posible acuerdo en poco tiempo más. Sin embargo, las condiciones finales son las que promueven el más amplio debate, incluso en Israel, cuyo gobierno aspira a no quedar descolocado tras una guerra que comenzó en 2023.

por Roberto Adrián Maidana | 25 de mayo de 2026 - 12:04
Prácticamente negociado: las diferencias clave que evitan el cierre del acuerdo entre Irán y EE.UU.

¿Qué falta para que Irán y Estados Unidos firmen el acuerdo de paz que espera el mundo? (Foto: A24.com)

Es el mismo presidente, que en febrero de este año - al atacar a Irán - repetía constantemente: "No habrá ningún acuerdo con Irán excepto una RENDICIÓN INCONDICIONAL”. Pasaron 11 semanas entre ambos mensajes. Con el principal líder de Irán muerto (Mojtaba Khamenei) pero el poder militar de la Guardia Revolucionaria y el político, de la cancillería, la presidencia y el jefe del parlamento, han demostrado poder seguir dando respuestas más que eficientes a cada bravuconada desde Washington.

En el camino, el estrecho de Ormuz se cerró por completo, casi todo o bastante para los barcos petroleros y eso hizo subir el precio del crudo a nivel internacional. Y el plan nuclear de Irán, ese que "jamás Estados Unidos permitiría que llegue al punto de desarrollar una bomba atómica", nadie sabe exactamente cuán dañado o funcionando está.

Con esas bases le llegó a una "tregua sui generis" que se mantiene hasta ahora. Y, una vez más, Estados Unidos habla de un acuerdo posible. Pero nadie puede precisar de qué se trata, ni la Casa Blanca.

El acuerdo posible, según Trump, se puede presentar como un éxito. Pero en realidad no cambia casi nada de lo que suciedía hasta el 28 de febrero. Irán no cambia de régimen político como profetizó Trump. Los pocos líderes que quedaron tras ese ataque - según Trump - se muestran con voluntad de negociar. Pero respetando esos tres puntos.

  • el gobierno islámico se mantiene
  • no se entreba ni el uranio ni el plutonio
  • el estrecho de Ormuz se controla en parte por Irán.

Trump planteó oposición a todos esos temas, pero como nunca logró ninguna mejora, achicó sus "reclamos" o exigencias. Ya no pide que le entreguen el plutonio o uranio enriquecido. El "no a la bomba atómica" puede llegar con un acuerdo como el que había co Obama.

Y sobre el estrecho de Ormuz, Teherán hizo una movida clave: llamó a Omán, el país en la costa vecina, para negociar el "derecho de peaje" para los petroleros. Todo eso está "practiamente negociado", aunque cambia muy poco, como buen ejemplo de "gatopardismo" desde Washington.

Que se puede "acordar con Irán"

El acuerdo temporal que la administración Trump anunció con Irán este fin de semana no es un tratado de paz. Tampoco es un acuerdo nuclear. Ni un pacto sobre misiles.

¿Entonces? Si la preocupación ahora es sólo sobre el estrecho y los petroleros, el programa nuclear iraní gana tiempo. En Teherán creen que, en el peor de los casos para ellos, será cambiarle de nombre, pero volver a firmar lo que hicieron con el ex presidente estadounidense Barack Obama. Eso mismo que Trump denunció como una debilidad en su momento.

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Mientras tanto, desde Israel, Benjamín Netanyahu mira con preocupación. Si él convenció a Trump del ataque sobre Teherán a fines de febrero, 11 semanas después sólo tiene las muertes de algunos dirigentes en el haber. Nada más. Y si Donald Trump se desmarca para salirse de la crisis, el gobierno de Israel quedará mal parado. No solo, pero mal parado.

Trump dice que está cerca de firmar. Irán espera, como hasta ahora, Pese a haber perdido a su máximo líder, conserva la expresión triunfalista en los funcionarios que negocian con Washington.

Israel: papel incómodó y estratégicamente ambiguo.

Para el gobierno de Benjamin Netanyahu, el objetivo histórico siempre fue impedir que Irán conserve capacidad nuclear y debilitar al régimen islámico que financia y arma a grupos como Hezbollah, Hamas o los hutíes. Si Washington acuerda únicamente una desescalada económica y marítima, muchos sectores israelíes podrían interpretarlo como una victoria parcial de Teherán.

Israel obtendría un beneficio inmediato: menos riesgo de guerra regional abierta y menor presión económica global por el petróleo. Pero el problema central seguiría intacto: Irán conservaría parte de su estructura militar, su régimen político y posiblemente capacidades nucleares latentes. Ahí aparece la mayor preocupación israelí. Netanyahu viene sosteniendo que cualquier acuerdo que no elimine completamente el enriquecimiento de uranio solo pospone el conflicto.

Otro punto clave es el “mensaje regional”. Si el régimen iraní sobrevive después de meses de ataques de Estados Unidos e Israel, Teherán podría presentar el resultado como una resistencia exitosa frente a Occidente. Eso fortalecería simbólicamente al eje proiraní en Medio Oriente, incluso aunque Irán haya sufrido enormes daños económicos y militares.

El "plus" del plan de Trump.

Tal vez, para dar "seguridad" a Israel, Donald Trump quiere que los países del plan "Abraham" se sumen como garantes para el acuerdo. Son países árabes o con gran impronta musulmana que tienen buenas relaciones con Israel o iban camino a normalizarlas. Turquía Y Egipto son los principales. También aparecen Qatar, Pakistán, Emiratos Árabes y Bahrein, que iban a establecer relaciones con Israel justo antes de la pandemia.

Es poco para Israel, pero demasiado para Irán.

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