Pero su prestigio en casa comenzó a acrecentarse como Gobernador del Banco de Italia, nada menos que en 2011 mientras Italia y Europa salían de la crisis del Euro por el crack de Grecia. Luego fue presidente, nada menos que del poderoso Banco Central Europeo.
Al rescate de Italia
En las elecciones de 2018, Italia tuvo un raro experimento de gobierno, el Movimiento 5 estrellas (rupturista) se alió con la Liga del norte (derechista). Los dos dirigentes principales Luigi Di Maio (M5S) y Mateo Salvini (La Liga) propusieron a Giuseppe Conte para el papel de primer ministro y el presidente Mattarella le encargó la formación de un Gobierno. Pero la alianza duró poco. Allí comenzó a aparecer la figura de Mario Draghi, primero en la sombra. La alianza estaba conformada por el Partido Democrático (el es socialismo democrático italiano) Italia Viva, el M5S y la Liga del Norte. Salvini se peleó con Di Maio y pensó que sería la ruptura del gobierno. Sin embargo, la alianza entre Cinque Stelle ( de Di Maio) con el Partido Democrático, le permitió seguir gobernando a Giusseppe Conte.
Pero la discusión de la asistencia durante la pandemia en 2020 quebró esa alianza. Allí apareció el nombre de Mario Draghi como el gran componedor. Conte dio un paso al costado y el presidente Matarella lo nombró primer ministro e Italia evitó tener elecciones generales en plena pandemia.
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El primer ministro italiano, Mario Draghi estuvo en Ucrania, para dar el apoyo de Italia a Zelenski para que se sume a la Unión Europea (Foto: AP)
Pandemia, inflación, guerra y crisis
Mario Draghi manejó los ingentes recursos que la Unión Europea le dio a España e Italia, especialmente golpeados por la pandemia. Y luego, con la guerra que se veía venir entre Rusia y Ucrania fue uno de los tantos primeros ministros europeos que intentó disuadir a Vladimir Putin de la invasión, pero fracasó.
Esta crisis de gobierno se desató porque su antiguo aliado, Giusseppe Conte le negó el apoyo parlamentario del Movimiento 5 estrellas para una iniciativa clave en economía. Sin acuerdo, Mario Draghi entendió que no puede seguir como cabeza del gobierno italiano. El "fantasista" pidió cambio y renunció. Ahora es el presidente Sergio Matarella quien debe hacer un gran pase para lograr otra alianza o de lo contrario, Italia tendrá nuevamente elecciones generales como en 2018.
Como le dijo Draghi al presidente italiano: "Abandono porque la mayoría no existe más".