“Luego de la separación de sus padres, sufrió abusos y tocamientos de su padrastro y un compañero de trabajo de él. Hizo la denuncia, pero fue archivada. Desde entonces ella ya no es igual”, sostuvo, según recogió RPP Noticias.
“La esquizofrenia le fue diagnosticada recientemente”, dijo y agregó: “A veces se queda mirando a la nada. Luego de lo que ha pasado yo pediría que se la lleven a un establecimiento porque la familia no sabe qué hacer. A veces, por trabajo ni su padre ni la madre están”, lamentó.
El caso hizo resurgir las manifestaciones que exigen poner fin a la violencia contra la mujer que a menudo queda impune en Perú. En lo que va de este año, hay al menos 39 casos de femicidios en ese país.