Éxtasis, clímax, encuentros. La cartografía del cuerpo de las mujeres tiene sus puntos y letras para el placer sexual. ¿Por qué el 8 de agosto es el día del orgasmo femenino? El origen de la fecha es reciente y una buena excusa para tocar el tema.
Éxtasis, clímax, encuentros. La cartografía del cuerpo de las mujeres tiene sus puntos y letras para el placer sexual. ¿Por qué el 8 de agosto es el día del orgasmo femenino? El origen de la fecha es reciente y una buena excusa para tocar el tema.
"Con mis amigas hablo del tema", dice Silvina Luna a A24.com. "El del orgasmo de las mujeres es algo que mucho no se ha hablado. Pero me parece que ahora está bueno que podamos decirlo y que cada una haga lo que tenga ganas". Los recorridos son múltiples y van desde las vivencias femeninas a la biología.
"Tenemos muchísimas áreas sensoriales, sensitivas gustosas, apetecibles, acariciables para transmitirnos sensaciones súper excitantes y disparadoras del orgasmo", dice a A24.com Florencia Salort, sexóloga del Hospital Italiano pero también influencer en redes sociales como Instagram (@flordegineco) desde donde informa y responde sobre diversos temas de sexo y ginecología a cerca de medio millón de seguidores.
Salort explica que el gran protagonista de ese momento que algunos llaman "pequeña muerte" es el clítoris, un órgano que tiene más de 8 mil terminaciones nerviosas. "Está ahí solamente para el placer".
De eso de lo que históricamente no se habla "ocupa un lugar de censura y prohibición. En algunos lugares del mundo todavía a las mujeres les mutilan sus clítoris", señala Luján Rossetto, psicóloga y sexóloga clínica en formación.
Desde hace un tiempo Silvina Luna decidió subir contenido a Divas Play, una plataforma de contenido erótico por suscripción. Pero no solo se muestra, también reflexiona al respecto. "Las mujeres tenemos todo un mundo interno que quizás estuvo muchas generaciones oculto por lo aprendido y por muchos mandatos", dice la modelo.
La génesis de esa prohibición arranca con el inicio de nuestras vidas. "Desde niñas el 'no te apoyes en el inodoro', 'cerrá las piernas cuando te sentás' se suman al tabú alrededor de la menstruación y las innumerables formas de llamar a la vulva o a la vagina de cualquier manera menos por su nombre. Son todas evidencias de la represión y la distorsión con nuestra genitalidad y sensitividad", refiere Rossetto.
Salort coincide: "Se tiende a pensar que cuando somos chiquitas y nos tocamos no es normal, que no hay que hacerlo y hasta se consulta a especialistas. Y cuando el hombre se toca el pitito es todo muy festejado, muy gracioso".
Hay mujeres que consideran no haber tenido orgasmos nunca cuando en realidad lo que no experimentaron fueron tenerlos a través de la penetración de un pene, comenta Rossetto. "Quizás sí lo tuvieron pero si mediante otras vías: masturbatorias, orales e incluso orgasmos a través de sueños, actividades cotidianas (una clase de gimnasia por ejemplo) o través del estimulo de otras zonas erógenas".
Silvina refiere a frases en el registro de lo vedado. "'Esto no se puede decir, a esto no lo podés sentir', se nos decía".
El orgasmo puede alcanzarse de distintas maneras. "Tocando el clítoris en forma directa o través de sus raíces que cabalgan a los lados y la parte anterior de la vagina. Cada mujer puede tener anatómicamente el roce desde la vagina, con la penetración de los dedos, el dildo, juguetes, o el pene, que también puede dispararlo", dice Salort.
Además están los orgasmos múltiples. “El periodo refractario nuestro dura muy poco. Se pueden dar varios sin llegar al estado de placer máximo”. Los caminos son tan diversos como las personas y sus momentos e incluso lo que cada cuerpo puede experimentar con otro.
Salort menciona un término que está asociado con lo masculino: la eyaculación. “Existe una femenina, es una secreción viscosa que algunas mujeres pueden llegar a experimentar y lo viven como una manifestación placentera”.
El goce también tiene sus números. El orgasmo con penetración se da aproximadamente en el 20% de las personas con vulva, explica la sexóloga. El otro 80% necesita la estimulación directa.
Como tantos otros aspectos el clímax sexual se vive como un objetivo a alcanzar, una meta. “Pero en realidad es una parte más de los que puede ser un gran acto sexual con nosotras mismas o con otro”, sostiene Salort.
Ir en busca de espacios lúdicos, de diversión y cambio de hábitos. Eso es lo que recomiendan las expertas. Sin embargo aún aparecen resistencias. "Nos da mucha vergüenza, nos sentimos diferentes, juzgadas. Pero el juguete sexual es un gran aliado para el placer. Nos ayuda a reconocernos".
Los sex toys también tienen implicancias médicas. Salort menciona como ejemplo las bolas chinas. "Disminuyen el riesgo de pérdidas de orina y aires vaginales o mantener el prolapso. Hay dilatadores para mejorar el vaginismo", explica. Y asegura que cada vez son más quienes se animan a probarlos.
"El juguete vive porque nosotras o los que estén les damos vida. No reemplazan a un otro. No compiten sino que son aliados. Es muy sano abrir la mente y que cada una en libertad pueda elegir lo que quiera", dice la sexóloga.
Todo empezó en Brasil en 2006 cuando Dantas Lacerda, un exconcejal de Esperantina, pequeño municipio en el estado de Piauí al noroeste del país, estableció una ley municipal que promovía el esfuerzo de la población para que las mujeres alcanzaran el orgasmo como una cuestión de salud pública.
Ya en 2001, Dantas Lacerda promovió otra fecha cuyo objetivo era que el gobierno discutiera cuestiones de sexualidad. "Desde la eyaculación precoz hasta la frigidez, pasando por el sexo y el placer en la adolescencia y la vejez", dijo el político al diario O Globo.
La cámara municipal aprobó la ley estableciendo «que el orgasmo es un factor de alivio del estrés, responsable de la armonía familiar y que muchas mujeres no confiesan que no logran alcanzar el orgasmo y, por lo tanto, el matrimonio termina en separación».
Según la sexóloga la masturbación femenina y el orgasmo:
"El patriarcado se encargó de contarnos que el falocentrismo y el coitocentrismo eran las prácticas sexuales válidas por excelencia, anulando todas otras vías y fuentes de placer para las mujeres", sostiene Rossetto.
La masturbación femenina, si bien en menor escala con respecto a años atrás sigue siendo tabú. "El derecho al desprejuicio de 'la paja' sigue siendo en gran escala de los varones", sostiene.
Y llama a habilitar una sexualidad con perspectiva de género y de derechos. "La implementación de la Educación Sexual Integral (ESI), la ley del aborto, correr a la sexualidad femenina del lugar de geishas y dejar de ubicar a la mujer que goza en un lugar repudiable son escenarios interesantes para (re) pensar a la sexualidad femenina".
Para Salort todo es válido en el camino de la búsqueda del placer. "Que cada una explore lo que necesite para una vida sexual plena". Y Silvina concluye: "Creo que es un buen momento para abandonar los mandatos y conectarnos con nuestra voz interna y con qué queremos realmente para nuestra vida".