En las últimas horas fue tendencia la noticia de un estudio que reveló que por cada pancho que come una persona se le restan 36 minutos de vida. Pero… si un alimento acorta la edad, debería haber alguno que la alargue: las nueces
En las últimas horas fue tendencia la noticia de un estudio que reveló que por cada pancho que come una persona se le restan 36 minutos de vida. Pero… si un alimento acorta la edad, debería haber alguno que la alargue: las nueces
Según publicó la revista “Nutrients”, un estudio realizado por investigadores de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan, de la Universidad de Harvard en Estados Unidos demostró que un mayor consumo de nueces, tanto en cantidad como en frecuencia, se vincula a un menor riesgo de muerte y al aumento de la esperanza de vida de los adultos mayores.
Para este estudio, los investigadores examinaron los datos de 67.014 mujeres del Nurses' Health Study con una edad media de 63,6 años y de 26.326 hombres del Health Professionals Follow-up Study con una edad de 63,3 años en 1986 (el primer ciclo de recogida de datos sobre el consumo de nueces en ambas cohortes).
Yanping Li, investigador científico principal del Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, e investigador principal aseguró: "lo que hemos aprendido de este estudio es que incluso unos pocos puñados de nueces a la semana pueden ayudar a promover la longevidad, especialmente entre aquellos cuya calidad de la dieta no es grande para empezar. Se trata de un consejo práctico que puede ser factible para un gran número de personas que buscan mejorar su salud, que es lo más importante para mucha gente"
Esta investigación, apoyada por la Comisión de la Nuez de California, descubrió que cinco o más porciones de nueces a la semana -una porción es igual a 30 gramos- pueden proporcionar el mayor beneficio para el riesgo de mortalidad y la esperanza de vida.
El consumo de esa cantidad de porciones a la semana se asoció con un riesgo de muerte (por cualquier causa) un 14% menor, un 25% menos de riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares y una ganancia de aproximadamente 1,3 años de esperanza de vida, en comparación con los que no consumían nueces.