Mundial Qatar 2022

El Mundial desde mi casa: no hay amores felices

15 ideas sobre la derrota de Argentina. La mochila que nunca nos terminamos de sacar, el VAR, el delay y el nuevo tiempo del fútbol, y una propuesta para el futuro: ¿Y si olvidamos el pasado y solo pensamos en este Mundial?
Diego Geddes
por Diego Geddes |
El Mundial desde mi casa: no hay amores felices
Audio nota
Escuchá la nota completa.
1 1.5 10 10

Powered by Thinkindot Audio

Mirar partidos a las 7 de la mañana no está bien. La incomodidad es física, es como ver un partido con jet lag. A las 7 de la mañana hay que correr un maratón o salir de un boliche. La extraña cofradía de los domingos.

El arranque fue conmovedor. La hinchada cantó los primeros minutos un atronador mandato: “Para ser campeón, hoy hay que ganar”. Supuestamente la Copa América había servido para sacarle la mochila a estos jugadores, pero apenas sonó el silbato la mochila apareció de nuevo. Y ahora pesa más que antes.

El penal que nos dieron fue una vergüenza, como para pensar de inmediato que el mundo, o Dios, o incluso alguien más poderoso que Dios, como los qataríes que son dueños del pase de Messi y de varias cosas más, necesitan que Messi gane el Mundial. Pero ya lo vimos con Racing en el campeonato local. No siempre las ayudas son suficientes. Y eso que Messi es mejor que Jonathan Galván.

La teoría de la ayuda divina se cae con los tres goles anulados por offside. La impericia es más dañina que la maldad. Quedaron en el olvido, pero las dos definiciones de Lautaro Martínez fueron exquisitas.

22-11-2022_argentina_esta_jugando_desde_las.jpg

El fútbol, el tiempo y la tecnología. Gracias a tantos goles anulados, pude calcular el delay con el que veía el partido. Es decir, desde el primer grito de gol que se escuchaba en le barrio hasta que el gol sucedía en mi televisor: 42 segundos. Pero la relación entre el futbol y el tiempo cambió para siempre: aun con el gol consumado puede suceder que sea anulado, es decir que lo que llegó primero en forma de grito no llega después en forma de lamento. El resultado es una sensación de incomodidad física, como ver un partido a las 7 de la mañana.

Así como salió 2 a 1 a favor de Arabia, el partido podría haber terminado tranquilamente 7 a 0 a favor de Argentina. Solo el fútbol permite eso. Y por eso es que también admite su hijo bobo, el periodista del diario del lunes, que analiza solo lo que pasó en función del resultado.

La cadencia de nuestro DT me tranquiliza. Es Scalone, porque pareciera que siempre anda elucubrando algo en soledad. Como si anticipara que si queda eliminado en primera ronda será el hombre más lapidado del mundo. La Scaloneta perderá su última sílaba y será simplemente Scalone, el hombre solo. Hasta el Gringo Cingolani ahogará sus penas susurrando un tango nuevo: "Ya no sos mi Scaloneta, ahora sos mi Scalone".

lionel scaloni.jpg

Fue magnífica la producción de Arabia Saudita y la osadía de su DT para plantear el partido. No escuché su conferencia, pero me hubiera gustado que dijera que su planteo “fue plata o mierda”.

Dinamarca y Túnez fue un partido diseñado para el hincha argentino. Una siesta que funcionó como antídoto.

México y Polonia hicieron lo mismo con el resultado y nos dieron una mano.

Si México y Polonia le ganan a Arabia Saudita, y Argentina le gana a ambos, clasificamos primeros.

Francia ganó y asoma temible, aun cuando sigue sufriendo con las lesiones. Ya lo dijimos ayer, será el mundial que expone la fragilidad de los cuerpos. Si salimos segundos del grupo nos volvemos a encontrar en octavos.

España fue campeón en el 2010 a pesar de haber perdido el primer partido

No sé porque siempre estamos pensando en lo que pasó en otros mundiales, como si no hubiera manera de conectarse solo con el presente. Un torneo de cuatro semanas, no importa lo que pasó en 1986, en 1990 o en 2014.

Embed

s