A David Beckham aún le resulta difícil creer que logró fichar, nada más y nada menos, que Lionel Messi en el Inter Miami, club del que es dueño. Del mismo día en el que astro argentino anunció que aceptaba la propuesta para jugar en el fútbol de los Estados Unidos, Beckham recordó el insólito reto que recibió de su esposa, Victoria Adams.










