Méndez estaba dirigiendo al Tijuana cuando viajó a Buenos Aires para acompañar a su hijo y, según contó, la última internación duró "un mes y pico" y se dio en medio del Mundial de Qatar.
Así lo contó el Gallego, emocionando a todos en el piso de ESPN: "Me encantó lo de Argentina, lo viví con él, fue genial. Cuando debutó contra Arabia Saudita estaba internado en la Favaloro, y el Mundial lo terminamos viendo en la casa de la madre, con él. La felicidad... ¿Sabés lo lindo que fue verlo a él gritando 'dale campeón'? Si te emociona a vos, viendo a los jugadores. Para mí este fue el mejor Mundial, pero por él no por otra cosa. Y si perdíamos la final lo iba a festejar igual, no me importaba nada".
"Dentro mío yo pensaba que los jugadores de la Selección le habían dado un regalo a él", agregó el entrenador. "Era un remedio ver la Selección", coincidió Méndez con el Pollo Vignolo, conductor del ciclo. Y completó: "Si los jugadores supieran las historias que hay detrás de ellos, las alegrías que le dan a la gente...".