Suárez trabajó a la par del resto de los jugadores que realizaron tareas con pelota en espacios reducidos, luego de sufrir una sinovitis en la rodilla derecha que lo alejó de los entrenamientos habituales por tres semanas.
El delantero cordobés jugó su último partido en el empate sin goles ante Arsenal, el 3 de abril pasado, cuando empezó con dolores en la rodilla que lo obligaron a realizarse estudios que determinaron un parate que sumó cinco partidos consecutivos, y tres semanas de tareas diferenciadas.
El plantel millonario que trabajó este mediodía en el predio de Ezeiza tras los hisopados que impone la CONMEBOL, se volverá a entrenar mañana por la tarde en el Monumental y quedará concentrado para el partido ante Junior de Barranquilla.