Opinión

La Noche de Avellaneda tuvo a Boca como perjudicado y a Tello como protagonista

Boca empató 2-2 ayer contra Independiente en Avellaneda y dejó tela para cortar: las decisiones de Battaglia, los perjuicios de Tello y el planteo de Domínguez.
Hugo Balassone
por Hugo Balassone |
Boca y el Rojo armaron un partidazo.

Boca y el Rojo armaron un partidazo.

De las polémicas al diluvio universal en la noche de Avellaneda. De lo que Tello no miró (claro perjuicio a Boca), al despropósito de ahogarse en la orilla con la interrupción del partido. De como Independiente condicionó tácticamente a Boca a la clase exuberante de Benedetto. La noche de Avellaneda en un caliente 2-2 dejó todo para debatir.

Lo que dejó Independiente-Boca

Tello perjudicó a Boca porque Independiente debió jugar 70 minutos con 10 por la trompada de Insaurralde a Villa, y terminó Boca con uno menos por la exagerada expulsión a Fabra faltando 25 minutos.

Con relación a la interrupción del partido le faltó tacto. Debió parar el partido antes y mandar a los equipos al vestuario esperando que atenúe el diluvio. Prosiguió el partido cuando no corría la pelota y había tormenta eléctrica hasta que se metió en su propio laberinto generando peleas entre los jugadores por el uso de los secadores. Todo muy disparatado.

El partido mostró un Independiente que salió a jugar sin delanteros, pero con mucha convicción y energía, inhibió la salida de Boca. Battaglia no encontró soluciones para salir de esos atajos. Roa tapaba a Campuzano, hasta que debió Pol Fernández ocupar el centro del campo para organizar el juego. Batallini obligaba sobre los centrales y esa presión del Rojo lo incomodó al xeneize.

A pesar del cambio de esquema, y la inclusión de Aaron Molinas, Boca tuvo el mismo fútbol espeso de siempre. Sin embargo, se fue ganando al entretiempo, por la enorme clase de Darío Benedetto que volvió mejor de lo pensado.

El análisis de Boca transita por círculos viciosos desde hace tiempo: un estilo que no aparece (y esto no es solo achacable al actual técnico, sino también a muchos que lo han precedido), jugadas que lo rescatan, actuaciones estelares (Benedetto o Rossi), y resultados que terminan siendo más eficaces que el propio rendimiento.

Boca tiene el mejor plantel del fútbol argentino. Tiene calidades por donde se lo mire. Y la gestión en la abundancia lo expondrá a Sebastián Battaglia. Administrar el tesoro será su principal virtud. Anoche Eduardo Domínguez nos dejó en claro, con recursos más modestos, como se puede ser un buen ministro de economía.