Fue entonces cuando Dominique Metzger le preguntó si la resistencia tenía que ver con una cuestión estética y Coppola fue totalmente sincero. “No me gustaría verme así”, admitió.
Incluso reveló que en algunas oportunidades llevó el dispositivo a la cancha, aunque nunca llegó a colocárselo delante de la gente. “A veces lo bajo, pero nunca me lo puse”, aseguró.
Meses atrás, Coppola había contado que debió someterse a un cateterismo para determinar el origen de sus problemas respiratorios. Finalmente, los médicos le diagnosticaron hipertensión arterial pulmonar, un cuadro por el que actualmente continúa bajo tratamiento.
Pese a las dificultades de salud, el empresario dejó en claro que no piensa alejarse de sus actividades laborales ni bajar el ritmo de su vida cotidiana.
“En la cama no me voy a meter”, había afirmado tiempo atrás al regresar al programa radial de Guido Kaczka tras atravesar una internación.