Boca sufrió un duro golpe en La Bombonera, tras quedar eliminado de la Copa Libertadores, como consecuencia de la derrota ante Corinthians por 6-5 desde el punto de penal. Los dirigidos por Sebastián Battaglia se quedaron sin el objetivo principal de la temporada y, por segunda vez consecutiva, se despidieron del máximo certamen continental en octavos.










