"Allí por fuera, sonreía y parecía que estaba ganando la batalla, pero por dentro estaba perdiendo", admitió Alli antes de relatar la etapa más oscura de su vida. Reveló que a los seis años fue víctima de abuso sexual por parte de un amigo de su madre que solía estar presente en su hogar. Además, su madre era alcohólica, lo que también contribuyó a un entorno difícil.
“Por fuera sonreía, parecía que ganaba la batalla. Por dentro la estaba perdiendo”, reconoció Alli, antes de comenzar a relatar la etapa más oscura de su vida. “Si conocieras mi vida entenderías esto mejor... Un trauma es un trauma y tu cuerpo lo registra en la misma medida. Quiero ayudar a la gente para que vean que no están solos”, declaró.
“A los seis años abusó sexualmente de mí un amigo de mi madre, que estaba mucho en la casa. Mi mamá era alcohólica. Me enviaron a África para aprender disciplina y luego me enviaron de regreso”, comentó.
“A los siete años fumaba, a los ocho empecé a vender drogas. Una persona mayor me dijo que no detendrían a un niño en bicicleta, así que iba por ahí con mi balón de fútbol, y luego por detrás llevaba las drogas”, relató, y continuó diciendo: “A los once me colgaron de un puente. A los doce me adoptó una familia increíble. No podría haber pedido mejores personas para hacer lo que hicieron por mí. Si Dios creó a las personas, fueron ellas”.
Desde que llegaron sus padres adoptivos, su vida comenzó a mejorar. Con 16 años ya estaba metido de lleno en el mundo del fútbol. Sin embargo, no guarda rencor con su madre biológica: “Mi madre bebía mucho y no la culpo en absoluto por lo que pasó”.
“Ir a rehabilitación me ha ayudado a entenderla, era todo lo que sabía. Incluso cuando me dejó ir y me adoptaron, ella y yo sabíamos que era lo que necesitaba para tener la oportunidad de vivir la vida que quería y tener éxito, porque solo iba en una dirección si me quedaba allí”, explicó.
Para finalizar, Delle Ali explicó que no quiere mantener más relación con sus padres después de vivir un incómodo momento cuando tenía 18 años: “Mis padres biológicos fueron al periódico y empezaron a acusar a la familia que me adoptó. Fueron a la prensa diciendo que estas personas se estaban aprovechando de mí. Querían revisar mis contratos y yo no había hablado con ellos durante años. Después de eso me sentí tan traicionado y defraudado…”.
Actualmente, a los 27 años de edad, Dele Alli volvió al Everton después de su préstamo en el Besiktas de Turquía. Su objetivo es recuperar su nivel y rendimiento, que en el pasado lo llevó a ser internacional con la selección inglesa hasta mediados de 2019, cuando perdió su lugar en el equipo.