A diferencia de Bullrich, Rodríguez Larreta remarca que la negociación tiene que avanzar con el apoyo de Juntos por el Cambio debido a que considera que no está todo dicho de cara a las elecciones presidenciales del 2023 por lo que tranquilamente podría la oposición sentarse en el sillón de Rivadavia.
“Hay que ver la letra chica del acuerdo”, agregaron los interlocutores de la Unión Cívica Radical (UCR) que comenzaron a recibir un informe sobre los vencimientos que tendría el nuevo acuerdo sumado al que se cerró en el 2020 con los bonistas. La mayor parte de todos los desembolsos comenzarían, de no haber cambios, a realizarse a partir de 2025 con más de USD 10.000 anuales en promedio.
El encuentro de la mesa nacional estaba pautado para tratar el proyecto de ley de reforma del Consejo de la Magistratura que envió el Gobierno para las sesiones extraordinarias pero dentro de Juntos por el Cambio eran conscientes de que el foco estaría cambiado.
Desde la UCR, antes de la reunión por Zoom manifestaban su intención de ser pacientes y no entrar en el juego que planteaba el oficialismo. No fueron pocos los que recordaban los episodios recientes de desencuentros con el Gobierno. “Dicen una cosa y hacen otras”.
Las visiones más combativas
Los más efusivos y combativos dentro del Zoom fueron los representantes de la Coalición Cívica, en especial el diputado nacional Juan Manuel López que recriminó la actitud de Bullrich y hasta del ex presidente Mauricio Macri por plantear que buscaban generar una situación de default en el país. Antes del encuentro desde el partido que fundó Elisa “Lilita” Carrió sostenían que tenía que primar la “mesura, la sensatez y la responsabilidad” y que no se podía ir con la postura que planteaba Bullrich.
Eso se terminó de confirmar en el encuentro del que participaron Gerardo Morales (UCR); Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), Bullrich (PRO); Rodríguez Larreta; los senadores nacionales Luis Naidenoff, Alfredo Cornejo y Humberto Schiavoni; los diputados nacionales Mario Negri; López y Cristian Ritondo; la diputada provincial Maricel Etchecoin y el auditor Miguel Ángel Pichetto.
Hubo una particularidad del encuentro que se extendió por más de dos horas: el documento final requirió casi cinco horas para su elaboración final debido a que no se ponían poner de acuerdo en el borrador final.
Después de la discusión la preguntaba pasa entonces por ver qué sucederá en el recinto. No quedó del todo claro si el quórum será potestad solamente del oficialismo. Es que las diferentes espadas legislativas de Juntos por el Cambio están convencidos de que los diputados que responden a Kirchner no tendrán la voluntad de sentarse para habilitar la sesión.
¿Sentarse para luego abstenerse? Esa fue una de las opciones que se barajó sobre la mesa. “Hay que esperar, ver qué dice el acuerdo cuando este y ahí definir una posición”, remarcó uno de los integrantes de la mesa nacional que hizo una salvedad: lo que se presente en el Congreso no tiene la chance de modificarse. Solamente se puede aprobar o rechazar.