Inseguridad

Así fue el momento en que un joven que iba a trabajar fue baleado por motochorros: perdió dos órganos

Román Escudero sufrió un disparo en el abdomen mientras escapaba de un intento de robo. Ahora lucha por su vida.

Román Escudero tiene 24 años y lucha por su vida tras ser asaltado. 

Un joven de 24 años fue baleado por dos delincuentes que le robaron la moto mientras iba a trabajar. El hecho ocurrió en la localidad de Isidro Casanova, partido de La Matanza, cuando Román Escudero sufrió un disparo en el abdomen minutos antes de llegar a la fábrica y en la primera operación, los médicos le extirparon el riñón y el bazo.

En A24 se informó que su estado sigue siendo grave después del hecho que ocurrió el pasado martes a las 5.40 de la mañana. Escudero, que vive en Laferrere, utilizó el mismo camino de siempre para ir hasta la casa de un compañero para luego trasladarse hasta la fábrica en la que ambos trabajan.

Al notar que dos motochorros lo estaban siguiendo, intentó escapar. Escudero, tal como se observa en las imágenes registradas en una cámara de seguridad, decidió abandonar su moto tras ser alcanzado por los delincuentes. Luego se supo que en ese momento ya había recibido el disparo.

La víctima fue operada en el Hospital Ballestrini y perdió el bazo y el riñón en la primera intervención. Escudero, que lucha por su vida, fue operado nuevamente hoy por la mañana.

Los ladrones, tras dispararle, finalmente escaparon con la moto. Segundos más tarde, una enfermera que pasaba por el lugar asistió a Escudero y logró hacerle compresión sobre la herida hasta que llegara la ambulancia.

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El joven pelea por su vida en el Hospital Ballestrini (Foto: X @martinezmerce18)

El joven pelea por su vida en el Hospital Ballestrini (Foto: X @martinezmerce18)

Una vecina, que es enfermera, ayudó a Román

Gabriela, mamá del joven, dijo: “Lo interceptaron, le tiraron sobre la moto y él la soltó. Le dispararon en movimiento. Fue intervenido en el Hospital Ballestrini y perdió los órganos en los que estaba alojada la bala. El martes fue un día crítico porque tuvo transfusiones de sangre y estuvo grave. Ahora está conectado a un respirador, con un coma inducido”.

“Pude hablar con Rocío, una vecina, que es enfermera y ayudó a Román. Ella le hizo un ‘torniquete’ en el abdomen. Cuando llegué, le estaba apretando el abdomen para que no perdiera más sangre. A las 7 de la mañana él estaba siendo atendido”, completó Gabriela.