De acuerdo con la mirada de la fiscalía, la cercanía emocional habría sido utilizada como una herramienta para lograr que Agostina aceptara ir hasta el lugar. La adolescente no habría percibido una amenaza ni una situación de peligro, sino que habría interpretado que se trataba de un gesto afectivo relacionado con su madre.
El análisis de ese audio se convirtió en uno de los puntos más importantes de la causa, ya que permite entender no solamente dónde estaba Agostina antes de llegar a la vivienda, sino también qué pensaba en ese momento y cuál era el motivo por el que decidió trasladarse.
La reconstrucción judicial sostiene que la maniobra comenzó horas antes, durante una jornada que había tenido diferentes momentos compartidos. Según consta en la investigación, aquel sábado hubo actividades sociales, entre ellas un partido de fútbol y posteriormente un cumpleaños al que asistieron distintas personas vinculadas al entorno de la familia.
En ese contexto, los investigadores creen que Barrelier habría aprovechado la relación cercana que mantenía con Agostina para instalar la idea de realizar una supuesta sorpresa. La propuesta habría sido presentada como algo inocente y relacionado con Melisa Heredia, generando que la joven no sospechara de sus intenciones.
La confianza previa es uno de los elementos que más analizan los investigadores. Agostina conocía al acusado y lo consideraba una persona cercana, motivo por el cual no habría visto como extraño aceptar un pedido suyo o acudir a su domicilio.
Esa situación es considerada fundamental para comprender cómo pudo producirse el traslado. La Justicia intenta establecer si el acusado utilizó deliberadamente ese vínculo para acercarse a ella y conseguir que fuera hasta un lugar donde quedaría aislada.
La secuencia continuó cuando, más tarde, Agostina salió de su vivienda ubicada en el barrio General Mosconi. Según se pudo reconstruir, les habría comunicado a sus familiares que iba a dirigirse hasta una rotisería cercana. Sin embargo, el recorrido que finalmente realizó fue diferente.
La adolescente abordó un remise con destino al barrio Cofico, donde estaba ubicada la vivienda de Barrelier. Durante el trayecto, incluso habría conversado con el conductor y le habría explicado que iba a preparar una sorpresa para su mamá.
Ese detalle también fue incorporado al expediente porque, según los investigadores, refuerza la hipótesis de que Agostina se dirigía al encuentro sin saber que estaba en peligro. Para la fiscalía, la explicación que dio durante el viaje coincide con el supuesto engaño que habría sido utilizado para convencerla.
El remisero se convirtió en otra pieza importante dentro de la reconstrucción. Su testimonio permitió conocer parte del recorrido y las palabras que la joven habría pronunciado antes de llegar al domicilio donde ocurrió el crimen.
Al arribar al barrio Cofico, Barrelier habría esperado a Agostina en una esquina. De acuerdo con la investigación, el hombre habría abonado parte del viaje y luego la habría acompañado hasta la vivienda ubicada sobre calle Juan del Campillo al 878.
Una cámara de seguridad de la zona registró uno de los últimos momentos conocidos de la adolescente: su ingreso junto al acusado al domicilio donde posteriormente sería encontrada sin vida.
Ese registro audiovisual se convirtió en una prueba determinante para ubicar a ambos en el lugar y establecer una línea temporal sobre lo ocurrido aquella noche.
Dentro de la vivienda, la hipótesis de los investigadores indica que Barrelier habría conseguido apartar a Agostina del resto de las personas que podían encontrarse allí. A partir de ese momento, la reconstrucción del caso se centra en los hechos ocurridos puertas adentro.
Los estudios forenses aportaron datos que profundizaron la gravedad de la causa. La autopsia determinó que la joven murió durante la madrugada del domingo 24 de mayo como consecuencia de una asfixia. Además, los especialistas investigan la existencia de posibles signos compatibles con un abuso sexual.
La causa continúa avanzando mientras se analizan distintas pruebas, testimonios y elementos recolectados. La fiscalía busca determinar con exactitud cómo se produjo el ataque y cuáles fueron las acciones realizadas antes y después de la muerte de la adolescente.
Para los investigadores, el dato del supuesto regalo tiene un significado central: Agostina no habría llegado a la vivienda mediante una amenaza directa, sino a través de una mentira construida sobre la confianza.
Ese aspecto es uno de los más dolorosos del caso, porque muestra cómo una relación cercana pudo haber sido utilizada para generar una situación de vulnerabilidad. La hipótesis judicial sostiene que el acusado habría construido un escenario creíble para que la joven aceptara ir hasta ese domicilio.
La familia de Agostina y quienes acompañan la investigación buscan respuestas sobre los últimos momentos de la adolescente. Cada nueva evidencia incorporada al expediente intenta arrojar luz sobre una noche que terminó en tragedia.
El audio, el recorrido del remise, las imágenes de las cámaras y los testimonios reunidos forman parte de una reconstrucción que apunta a determinar si Barrelier planeó el encuentro y utilizó una estrategia basada en el vínculo previo para acercarla hasta el lugar donde ocurrió el crimen.
Mientras la Justicia continúa avanzando, el caso de Agostina Vega permanece como una investigación marcada por el dolor y la conmoción, con una pregunta que atraviesa todo el expediente: cómo una situación presentada como un gesto familiar terminó convirtiéndose en el escenario de una muerte que sacudió a toda una comunidad.