El establecimiento psiquiátrico cuenta con un terreno de 92 hectáreas y atención médica constante. Antes, el ciudadano israelí había estado aojado en el sector de máxima peligrosidad de la cárcel de San Felipe, en una celda aislada, donde solía maullar y comportarse como un felino.
Condena y juicio al "hombre gato"
Pereg fue declarado culpable el 3 de noviembre por el asesinato de su madre, Phirya Saroussy, y de su tía, Lily Pereg, en enero del 2019 en Mendoza. El hombre fue hallado responsable del "homicidio agravado por el vínculo" por la muerte de su mamá, y del "homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego" por el crimen de su tía.
En el juicio, la psicóloga que trata en el hospital El Sauce al "hombre gato", dio un repaso de la vida del imputado y aseguró que, posiblemente, pudo "no haber sido consciente de sus actos". Durante su relato, dio detalles de las supuestas relaciones sexuales que mantenía Gil Pereg con su madre.
Gil Pereg, el hombre gato es llevado a la sala de audiencia.jpg
"Lo que él dice es haber tenido relaciones sexuales con su madre unas 5 veces, pero que no pueden tener hijos, con lo que asisten a una clínica de fertilización. Allí es cuando su madre lo lleva a un psiquiátrico y él se siente traicionado por ella”, detalló por entonces, según informó por entonces el portal Sitio Andino.
En tanto, una ex novia del israelí Gil Pereg compareció por esos días y negó su presunto amor por los animales. La mujer declaró y aseguró que en el 2009 -a poco tiempo que Gil Pereg arribara a la provincia- comenzó una relación con el ahora sospechoso y dijo que se peleó porque él "odiaba a los perros y gatos que yo tenía".
Las víctimas de Gil Pereg, el hombre gato.jpg
El doble crimen de las israelíes -su madre, Phyria Saroussy, y su tía, Lily Pereg- fue descubierto el 26 de enero de 2019 cuando, luego de días de búsqueda por Mendoza e, incluso, Chile, los cuerpos fueron hallados enterrados en un predio propiedad de Pereg, ubicado en calle Julio Argentino Roca 6079, de Guaymallén.
La mujeres habían viajado de visita desde Israel. Durante el juicio, se supo que uno de los cuerpos había sido atravesado por una barra de hierro que ingresaba por la oreja con salida por el cráneo, sumado a otros cuatro hierros introducidos hasta el abdomen (dos por la vagina y dos por el ano). En tanto que el otro cuerpo presentaba las mismas lesiones, pero con salida por el tórax y el dorso.