Mendoza

El "hombre gato" declaró ante la Justicia y reveló: "Mi madre me habla en mi cabeza"

Gil Pereg se pronunció por primera vez ante un jurado popular. Dijo que su madre y su tía "están vivas" y que fueron "secuestradas" en "un lugar oscuro".
Gil Pereg

Gil Pereg, más conocido como "el hmbre gato". 

Gil Pereg, también conocido como "el hombre gato", declaró este martes en el marco del juicio por jurado que se lleva a cabo en Mendoza a raíz de las muertes de Phirya Saroussy (63) y a su tía, Lily Pereg (54). A diferencia de la primera audiencia, en la que el israelí tuvo que ser desalojado de la sala por no parar de maullar, en esta oportunidad dio detalles de su juventud, su arribo a la Argentina y de cómo transitó la muerte de las dos mujeres.

"Mi madre y mi tía siguen vivas. Han sido secuestradas y están en un lugar oscuro del que no pueden salir. Mi madre me habla todas las noches, dentro de mi cabeza. Me dice que tengo que salvarla, y yo le digo que no puedo porque estoy encerrado. Es mentira que han encontrado los cuerpos en el terreno mío. Y si encontraron algo, fue algo plantado", expresó.

Respecto a la acusación, resaltó: "Me culpan porque no habito en el mundo de ustedes, porque vivo en forma precaria. Yo siempre he querido a mi madre y a mis hijos (sus gatos). Jamás podría hacerles algo. Pero armaron allanamientos en mi predio y no encontraron nada; y después aparecieron estos cuerpos el sábado, que no sé de quiénes son porque no los vi".

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El "hombre gato" también habló sobre su juventud. "Yo pasé encerrado en una habitación ocho meses. Cuando estaba en el ejército, tuve que hablar con el psiquiatra para que me liberara, porque no podía aguantar la presión por las cosas que hacen ahí. Yo vi cómo era el mundo y entendí que era muy feo. No podía vivir así ni tener relaciones con nadie: las únicas personas que estaban conmigo eran mi mamá y mis abuelos", detalló.

Y se refirió a su llegada al país. "Me costó mucho estudiar porque tengo enfermedades mentales, como paranoia. Luego llegó el ejército, se me explotó la cabeza y yo decidí vivir como un gato, y ahí me internaron, porque yo andaba desnudo en la calle y comía alimento en el piso, como los gatos. Entonces mi madre me dijo que me fuera a vivir a otro lado y que ella me mandaría plata", dijo.

Por último, Pereg contó también que en Mendoza lo "estafaron" mucho. "Yo hice juicios contra estas personas, mientras en mi casa seguía viviendo como gato. No podía actuar mucho tiempo como persona: media hora, después tenía que volverme gato otra vez. Entonces yo salía de mi casa, actuaba como una criatura de dos patas, y luego volvía a mi casa", afirmó el acusado.

El "hombre gato" y el doble crimen de su madre y su tía

El doble crimen de las israelíes -su madre, Phyria Saroussy (63), y su tía, Lily Pereg (54)- fue descubierto el 26 de enero de 2019 cuando, luego de días de búsqueda por Mendoza e, incluso, Chile, los cuerpos fueron hallados enterrados en un predio propiedad de Pereg, ubicado en calle Julio Argentino Roca 6079, de Guaymallén.

La búsqueda de las mujeres se había iniciado el 12 de enero, cuando Pereg, un hombre de 1.90 metros de altura, cabeza rapada, que solía vestir remera y short y que se hacía llamar en el barrio "Nicolás", denunció ante la policía la desaparición de ambas, quienes habían ido a visitarlo a Mendoza.

Desde su detención, el israelí evidenció una extraña conducta: maullaba y actuaba como felino. En rigor, en la propiedad donde encontraron los cadáveres convivía con decenas de gatos. En la primera audiencia del juicio que se lleva en su contra, el "hombre gato" tuvo que ser desalojado de la sala porque no paró de "maullar"

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