Fuentes policiales aseguraron que el hecho ocurrió cerca de las 21 del pasado lunes en una vivienda de la localidad de Ostende, en la que vive Rosso junto a su esposo y una hija de 12 años. En ese momento, autores desconocidos a bordo de un vehículo dispararon contra el inmueble y huyeron.
"Fue un atentado. Estoy con custodia policial y espero que la justicia logre dar con los autores del hecho. El proyectil entró por la ventana, atravesó todo el comedor y quedó incrustado en el marco de una puerta interna de la casa. Pasó a 20 centímetros de la cabeza de mi hija, fue realmente un milagro", contó Rosso en entrevista con Télam.
"Yo en ese momento me encontraba en mi negocio junto a mi esposo, a unas cinco cuadras de mi casa, cuando la llamo a mi hija para ver cómo estaba y ahí me cuenta que había escuchado un ruido muy fuerte, que le dolía el oído y a los pocos minutos me cuenta que estaba el vidrio de la ventana roto". agregó.
Una fuente de la investigación señaló que tanto el proyectil que se extrajo del marco de una puerta internada del domicilio como la vaina que se encontró en la calle corresponden a un calibre 9 milímetros.