“Ya venía de hace rato, insultó a todos los agentes y la verdad es que no se puede trabajar así”, describió uno de los inspectores a cargo del operativo. La tensión crecía, pero aún no se había desatado la violencia física. Eso cambió unos minutos después, cuando se sumó un tercer hombre al escenario.
Según el relato policial, un hombre con signos de ebriedad que había salido de un boliche cercano, se acercó al puesto de control. Aparentemente curioso, se detuvo para consultar cómo funcionaba el procedimiento. Así lo constataron las cámaras de A24, presentes en el lugar del hecho.
En ese instante, el dueño del Volkswagen -aún en estado alterado- le ordenó que no se metiera. Pero lejos de calmar la situación, le propinó un golpe de puño directo en la cara al recién llegado. “El otro vino y le dijo que no pregunte, que lo deje ahí tranquilo y el otro le pegó una trompada”, relató el agente de tránsito.
Lo que siguió fue una pelea generalizada: los tres hombres comenzaron a golpearse en plena vía pública, en medio de avenida Juan B. Justo, una de las arterias más transitadas de la Capital Federal. Los vehículos que pasaban debieron maniobrar para esquivar a los hombres que se golpeaban sobre el asfalto, en una escena que parecía sacada de una película.
Intervención policial y tensión en el tránsito
La violencia desatada forzó la rápida intervención de la Policía de la Ciudad, que llegó con móviles al lugar apenas unos minutos después. Los oficiales actuaron de inmediato: separaron a los implicados y los redujeron, mientras el tránsito debía ser redirigido.
El operativo duró cerca de media hora, tiempo durante el cual el tránsito permaneció parcialmente interrumpido. Algunos conductores bajaban de sus autos para ver qué ocurría. Otros, en cambio, se mostraban molestos por el embotellamiento que se generó sobre Juan B. Justo en plena mañana.
Una grúa del Gobierno de la Ciudad retiró el vehículo implicado, mientras los tres hombres fueron demorados y trasladados a una comisaría cercana, donde se labraron las actuaciones correspondientes.
Hasta el momento, los tres hombres quedaron imputados por distintas contravenciones: el dueño del vehículo y el conductor por conducir en estado de ebriedad, y los tres por alterar el orden público y resistencia a la autoridad.
Además, se espera que el Juzgado de Faltas analice el caso y determine las multas o sanciones correspondientes. Cabe recordar que, en la Ciudad de Buenos Aires, la alcoholemia positiva puede acarrear la suspensión del registro, multas económicas y hasta la inhabilitación para conducir por meses o años.