“No existió el debido proceso legal (en el momento en que se tomaron las declaraciones indagatorias de los acusados). Tengo la sensación de que no es un juicio justo. Entiendo que esto es un escándalo. Pero lo vengo planteando hace tiempo. A mí no me mueven los medios ni la opinión publica. Si estos chicos hubiesen sido sentados con una defensora que hubiese hecho su trabajo, estoy seguro de que declaraban. La negativa a declarar no nos dice nada”, indicó.
Tomei argumentó que los rugbiers no recibieron una defensa acorde. En ese sentido dijo: "La querella amplió el objeto de acusación. Hay una razón constitucional (para frenar el debate) que nos viene de la mano desde hace 3 años, desde que comenzó este grave conflicto social entre jóvenes".
Y finalizó: "El exceso de Burlando no es bueno. La ley esta para aplicarse. No es bueno que como profesionales del derecho que sigamos cargando las tintas. Nadie tiene derecho de quitarle la vida a otra persona y el Estado tampoco tiene derecho de privarle la libertad siguiendo un indebido proceso penal".