Apenas diez días después volvió al hospital Evita, esta vez por un "traumatismo/herida de región no especificada del cuerpo", un diagnóstico poco preciso pero asentado también bajo el protocolo T14-1 que implica "traumatismo/herida de región no especificada del cuerpo". Esto puede incluir cortes, heridas, heridas por punción, laceraciones o mordeduras de animales, entre otras según la Clasificación Internacional de Enfermedades. Esto fue el 1° de febrero de 2021.
La última atención médica fue asentada el 23 de marzo, también al Evita por traumatismo. Allí se le diagnosticó "mallet finger", una deformidad en el dedo que se genera por una fractura ósea de la falange distal. Es decir, las fracturas que presentó Lucio en diciembre nunca fueron tratadas ni tenidas en cuenta por la mamá y su pareja. Ese día también se le realizaron varios estudios, entre ellos una radiografía de codo, antebrazo, muñeca, mano y dedos, entre otras zonas del cuerpo.