En tanto, las otras tres personas involucradas en la colisión fueron trasladadas de urgencia al Hospital Francisco López Lima, ubicado en General Roca. Según trascendió desde fuentes médicas, todos permanecen bajo observación profesional, aunque sus cuadros no representarían riesgo de vida. Los especialistas continúan monitoreando su evolución clínica mientras avanzan las pericias para determinar con exactitud cómo se produjo el siniestro.
La desaparición de Moreno representa una pérdida de enorme impacto para la ciudad. Su nombre estaba íntimamente ligado al crecimiento institucional de Cervantes, donde dejó una huella significativa a través de múltiples responsabilidades públicas y privadas. Su participación en la Convención Municipal de 1989, que dio origen a la primera Carta Orgánica local, marcó uno de los hitos más importantes de su carrera pública. Décadas después, volvió a desempeñar un rol clave en la reforma constitucional municipal desarrollada en 2019, reafirmando su vocación por fortalecer las bases democráticas de la ciudad.
Además de su aporte político, Moreno también tuvo una destacada presencia en el ámbito comercial y económico. Formó parte del Tribunal de Cuentas municipal entre 2007 y 2011, período en el cual consolidó una imagen de dirigente comprometido con la transparencia y el desarrollo comunitario. Paralelamente, su intervención dentro de la Cámara de Comercio local y otras entidades regionales lo posicionaron como un actor relevante en el impulso productivo del Alto Valle.
Su fallecimiento no solo representa una tragedia familiar, sino también una pérdida institucional para toda la región. Diversos sectores expresaron públicamente su dolor, entre ellos funcionarios, referentes políticos, comerciantes, docentes y vecinos que durante años compartieron proyectos y espacios con el dirigente.
La intendenta de Cervantes, Claudia Montanaro, manifestó públicamente su pesar y destacó el legado que Moreno deja en la comunidad. A través de mensajes cargados de emoción, remarcó su dedicación constante al bienestar colectivo y su firme participación en momentos trascendentales para la historia local.
También desde instituciones educativas llegaron expresiones de acompañamiento, especialmente desde la Facultad de Ciencias y Tecnología de los Alimentos de la Universidad Nacional del Comahue, donde hicieron llegar condolencias a Marisa Biec, esposa de Moreno y reconocida docente jubilada de esa casa de estudios. Las muestras de solidaridad reflejaron el alcance humano y profesional de una familia profundamente vinculada al entramado social de la región.
En las calles de Cervantes, la noticia se propagó rápidamente, generando una mezcla de tristeza, incredulidad y reflexión sobre los permanentes riesgos que presenta la Ruta 22. La peligrosidad de este corredor vial vuelve a quedar en el centro del debate público, especialmente en aquellos sectores donde la infraestructura continúa siendo insuficiente frente al volumen de tránsito diario.
Vecinos y referentes regionales volvieron a insistir en la necesidad de acelerar obras de transformación vial que permitan reducir la cantidad de accidentes fatales en una de las rutas más transitadas de Río Negro. Para muchos, la muerte de Omar Moreno se suma dolorosamente a una larga lista de tragedias evitables.
Mientras la investigación judicial busca esclarecer la mecánica exacta del choque, Cervantes enfrenta días de duelo colectivo. La figura de Moreno permanece asociada a décadas de trabajo institucional, visión comunitaria y participación ciudadana. Su ausencia deja un vacío profundo en múltiples ámbitos de la vida local.
La tragedia sobre la Ruta 22 no solo apagó la vida de un dirigente histórico, sino que también dejó una herida abierta en toda una comunidad que hoy despide a uno de sus referentes más influyentes. Entre mensajes de pesar, homenajes y reclamos por mayor seguridad vial, el nombre de Omar Moreno quedará ligado para siempre a la historia de Cervantes.