En una emotiva jornada, los restos de Mariano Barbieri, el ingeniero asesinado fuera de una heladería en Palermo, fueron inhumados este sábado en el cementerio de San Fernando donde recibirán sepultura.
En una emotiva jornada, los restos de Mariano Barbieri, el ingeniero asesinado fuera de una heladería en Palermo, fueron inhumados este sábado en el cementerio de San Fernando donde recibirán sepultura.
El cortejo fúnebre partió a las 9.34 desde la casa velatorio situada en 3 de Febrero 737, en la localidad bonaerense de San Fernando, donde desde ayer estaban velando el cuerpo del hombre en medio de congoja, dolor y reclamo por justicia.
Ayer, alrededor de las 20, Maricel, viuda del ingeniero; el hermano y el padre de la víctima, sumados a amigos y otros familiares, salieron a la puerta de la casa funeraria con carteles que pedían “#Justicia por Mariano Barbieri” y lo despidieron con aplausos.
Hoy, sus allegados, algunos de ellos con paraguas, llegaron al cementerio en silencio y bajo la lluvia despidieron los restos de la víctima.
"Mariano era un loco lindo que le encantaba la vida, era tan bueno que pensaba que no había maldad, así salió a Palermo a caminar. Fue a hacer una meditación de la luna y terminó apuñalado por un hijo de puta", afirmó la mujer, y agregó: "No tenía nada, tenía un celular de mierda todo roto porque había ido en pantalón y remera".
El ataque ocurrió el miércoles cerca de las 22.45 cuando la víctima, fue interceptada por al menos un ladrón en la zona de la Plaza Sicilia, en inmediaciones del Jardín Japonés y a metros del cruce de la avenida Del Libertador y la calle Lafinur.
En circunstancias que aún son materia de investigación, el delincuente aplicó un puntazo que le atravesó el pecho y le perforó una aurícula del corazón, tras lo cual huyó con el teléfono celular de la víctima.
Un vocero judicial detalló a Télam que Barbieri alcanzó a ingresar herido a una heladería de la cadena "Cremolatti", situada justo en el cruce de la avenida del Libertador y Lafinur, donde pidió ayuda a los empleados.
"No me quiero morir", alcanzó a decir Barbieri, según relataron los testigos a los investigadores, tras lo cual les pidió a los empleados que trataran de contactar por redes sociales a una tía para avisarle lo que había ocurrido, aunque no lo lograron.
Los testigos también afirmaron que el herido llegó a contar que una persona le había robado y le había clavado un cuchillo.
El momento quedó registrado en una cámara de seguridad del local en donde se observa cuando el sujeto ingresa y se desploma en el suelo ante la mirada de los empleados y clientes.
Finalmente, falleció producto de la herida recibida. Por su parte, tras el robo el delincuente se dio a la fuga, por lo que es intensamente buscando por la policía.