Sospechas sobre la hija adolescente
La principal línea de investigación apunta a la hija de la víctima, de 15 años, debido a las versiones contradictorias que brindó sobre lo ocurrido la noche del crimen. Sin embargo, los fiscales creen que no pudo haber actuado sola por la brutalidad del ataque y la logística del entierro.
La adolescente quedó a disposición del área de Niñez local y permanece bajo custodia, aunque no fue formalmente detenida. Sí quedó aprehendido su novio, de 24 años, acusado de encubrimiento, aunque la carátula podría modificarse.
Versiones cruzadas y movimientos sospechosos
En su primera declaración, la menor aseguró que se fue de la casa porque escuchó una discusión de su madre con alguien. Luego, dijo que había pasado la noche en la casa de su novio.
El análisis de cámaras de seguridad complicó aún más el escenario: a las 3:50 de la madrugada, un Peugeot 208 negro llegó a la vivienda. De él descendieron la adolescente, su padre y la pareja de la joven, que se retiraron minutos después.
Captura
El lugar dónde apareció el cuerpo.
Quince minutos más tarde, otro vehículo —un Fiat Cronos oscuro— se detuvo frente a la casa. Un hombre no identificado bajó, entró a la propiedad y luego se retiró en el mismo auto. Esta secuencia quedó registrada y hoy es considerada una evidencia clave por la fiscalía.
Los investigadores descubrieron que el celular de Claudia Scrazzolo fue manipulado después de su muerte. A las 8:00 de la mañana, se envió un mensaje a su trabajo justificando su ausencia “por motivos personales”.
Además, se descartó el robo como móvil: no había objetos faltantes en la casa ni signos de saqueo. Todo apunta a que el crimen está vinculado al entorno más cercano de la víctima.
Captura
La casa en dónde fue encontraron el cuerpo.
El trabajo de la fiscalía
La causa está en manos de la fiscal de género Lorena González, que mantiene un fuerte hermetismo sobre las líneas de investigación. Se esperan pericias complementarias y análisis detallados de celulares y cámaras de seguridad para reconstruir las últimas horas de vida de la víctima.
Por ahora, el misterio del crimen de Claudia Scrazzolo continúa abierto, con más preguntas que respuestas y un fuerte foco en las contradicciones de su hija adolescente y los movimientos nocturnos registrados en la vivienda.