A su vez, confirmó que visitó el lugar de los hechos una vez más y que vio los recuerdos de la gente. "Hoy fui al kiosco y vi que la gente para y deja una flor, me quedo con que mi hijo era una buena persona", declaró. Por otro lado, reveló que fue contactado por diferentes países para ofrecerle ayuda económica a su familia y que incluso uno de sus nietos habló con Leonardo Ponzio, uno de los actuales ídolos del club de sus amores, River Plate. "Mi hijo quería que lleven sus cenizas a la cancha", sostuvo el hombre visiblemente emocionado.
Con respecto a las comunicaciones que mantuvo con personalidades de la política, explicó que solo dialogó con el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni. "No el gobernador, ni el intendente", agregó ante los medios. Por último, confirmó que volverá a trabajar en el kiosco para ayudar a su nieto de 26 años en las labores, quien quedó a cargo del local donde mataron a su padre.
Minutos después de concluído el velorio, los hijos de Roberto recordaron a su padre. "La fuerza la heredé de mi papá, a él no le gustaba que la gente sufra", sostuvo Tomás, el menor de sus descendientes en diálogo con Luis Novaresio. "Quizás llore, pero acá estamos luchando para que se haga justicia, este es el legado de mi papá", agregó.
Por su parte, Nicolás, el mayor de los hermanos y encargado del kiosco, también habló con el periodista y agradeció por el apoyo que recibió: "Vi que hacen colectas, no es necesario, pero lo armaron porque no nos pueden dar un abrazo". Sobre la continuidad de su labor, destacó que con el correr del tiempo "caeré en la cuenta y tendré que abrir el kiosco". Al recordar la relación con su padre, rememoró sus consejos y el apodo con el que lo bautizó: "MacGyver, porque arreglaba todas las cagadas que me mandaba".
Por último, se refirió a las palabras que le brindaron personas que pasaron por situaciones similares a modo de apoyo. "No sé si hay consejos para esto, pero al menos para saber cómo la pasaron los que pasaron por lo mismo", agradeció.