Sin embargo, desde el Gobierno nacional plantearon una visión distinta sobre el crimen del kiosquero. Fue Aníbal Fernández quien marcó una diferencia con el discurso del Gobierno bonaerense al aseverar que "las estadísticas son nada".
"Si miramos estadística, es otra cosa, pero cuando uno está revisando estas cosas, las estadísticas son nada. Estamos hablando de una vida humana truncada por nada. Entonces no se pueden explicar muchas cosas cuando estamos trabajando en algo tan delicado, tan cuidadoso y sin solución", explicó.
A su vez, el ministro nacional sostuvo que estos hechos de inseguridad ocurren "en todas partes del mundo, en algunas más y en algunas menos", lo que le valió varias críticas de la oposición de Juntos por el Cambio.
Por otro lado, cuando Sergio Berni fue consultado por la utilización de gas pimienta en la manifestación de vecinos de Ramos Mejía expresó que fue una medida necesaria "porque si la gente prende fuego la comisaría se calcinan todos los detenidos".
Sobre este punto, Aníbal Fernández respondió: "Yo nunca voy a estar del lado de la represión. Estuve cinco años en la fuerza y me fui sin un muerto", Y aclaró: "No hago valoraciones de nadie, no soy celador de nadie".
Las diferencias entre Aníbal Fernández y Sergio Berni
Esta no es la primera vez que ambos ministros se cruzan en declaraciones mediáticas. Días atrás, a raíz del conflicto con los mapuches en Río Negro, Aníbal Fernández trató de "irresponsable" a Sergio Berni por haber hablado de "terrorismo" en la provincia del sur del país.
"Ni el Presidente (Alberto Fernández) ni yo necesitamos ser aprobados por Sergio Berni", había dicho Fernández. Pero Berni la siguió en las redes sociales y le contestó: "Lamento informarle lo obvio, sería necesario contar con la aprobación y el consenso de la sociedad en su conjunto. Si mis matemáticas no me fallan el 12 de Septiembre hubo 16.323.291 argentinos que no aprobaron nuestra gestión. Fui claro? O le hago un dibujito?".
¿Qué pasó con el kiosquero de Ramos Mejía?
El kiosquero de 45 años fue asesinado el domingo a balazos cuando una pareja de delincuentes armados intentó robarle en su comercio de la localidad bonaerense de Ramos Mejía, partido de La Matanza.
La víctima fue identificada como Roberto Sabo, de 45 años y murió casi en el acto y, según los primeros informes médicos, presentaba seis orificios de bala.
Según las fuentes, un testigo fue quien alertó a la Policía cuando el asesino salió del local y se fugó en un Ford Focus color negro, que había sido robado minutos antes y a mano armada a un remisero que se encontraba por la zona.
Los voceros señalaron que en medio de la huida, los dos delincuentes que iban en el auto chocaron contra un árbol en el cruce de las calles Saavedra y Alvear, tras lo cual, ingresaron a un supermercado con la intención de simular unas compras y cambiarse la vestimenta para no ser reconocidos.
En tanto, efectivos de la comisaría 2da. de Ramos Mejía, de la Subestación Oeste de La Matanza, fueron alertados minutos después que los mismos sospechosos le robaron la moto a un delivery, por lo que rápidamente iniciaron un operativo cerrojo que finalizó con la detención de la pareja en Avenida de Mayo y Rivadavia.