El asesinato de Roberto Sabo conmocionó a Ramos Mejía, familiares y amigos han marchado estos días por justicia. Sabo tenía 45 años, trabajaba en su kiosco de Avenida de Mayo al 800, a tres cuadras de la Comisaría 2° de Ramos Mejía. Además, era padre de dos jóvenes, uno de 18 y otro de 25 años.










