Crimen de la psiquiatra: quién es el sorpresivo sospechoso que detuvieron cuando intentaba huir
La detención abrió una nueva etapa en la causa por el asesinato de Virginia María Franco, mientras la Justicia analiza cámaras, peritajes y movimientos previos al crimen para definir su responsabilidad en el crimen de City Bell.
26 de noviembre de 2025 - 08:12
Crimen en City Bell: atraparon al jardinero que intentaba huir tras el asesinato de la psiquiatra.
La investigación por el asesinato de la psiquiatra Virginia María Franco, de 68 años, dio un giro decisivo este martes con la detención del principal sospechoso: Javier Gustavo Echeverguren, de 38 años, un jardinero que mantenía contacto habitual con la víctima y que, según la Justicia, habría intentado escapar a Tucumán horas antes de su captura.
Su arresto fue el resultado de una serie de pruebas que lo ubicaron en la escena del crimen, así como de un análisis minucioso de cámaras de seguridad y movimientos telefónicos.
El caso, que conmociona a la localidad de City Bell, tuvo su origen el 15 de noviembre, cuando una amiga de la víctima, alarmada por la falta de respuestas, decidió acercarse a su hogar y encontró la casa en silencio, con accesos entreabiertos y un desorden inusual. Minutos después, la policía ingresaba al domicilio y hallaba el cuerpo de la psiquiatra tendido en el piso del comedor, rodeado de manchas de sangre.
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El cuerpo de Virginia presentaba múltiples heridas cortantes, lesiones defensivas y un golpe contundente en la cabeza.
Una escena de violencia extrema
Los peritos que trabajaron en el lugar describieron un escenario que daba cuenta de un ataque feroz. El cuerpo presentaba múltiples heridas cortantes, lesiones defensivas y un golpe contundente en la cabeza. La autopsia concluyó que la causa de muerte fue un shock hipovolémico provocado por el corte de vasos sanguíneos en la zona del cuello, producido por un arma blanca.
Además, los investigadores notaron la ausencia del teléfono celular de la víctima, junto con la presencia de huellas, restos de tierra y material biológico que serían clave para reconstruir el último tramo de vida de la mujer.
Desde el primer momento, el caso fue caratulado como homicidio, y quedó bajo la órbita de la UFI Nº 11 a cargo del fiscal Álvaro Garganta, con intervención del Juzgado de Garantías Nº 5, que preside la jueza Marcela Garmendia.
El círculo se cierra: cámaras, antenas y una bicicleta sospechosa
La figura de Echeverguren comenzó a ganar peso en la investigación a partir del análisis de cámaras de seguridad de la cuadra.
La figura de Echeverguren comenzó a ganar peso en la investigación a partir del análisis de cámaras de seguridad de la cuadra. El 13 de noviembre a las 9:01, un hombre con gorra clara, buzo verde oliva, pantalón oscuro y una mochila fue registrado caminando hacia la vivienda de la psiquiatra con una escalera metálica.
Casi una hora después, las cámaras lo captaron regresando con una mochila mucho más abultada y empujando una bicicleta que, según los testigos, pertenecía al fallecido esposo de la mujer.
El movimiento llamó la atención de los investigadores, que además detectaron una coincidencia clave: el celular de la víctima registró su última activación el 13 de noviembre a las 10:09, desde una antena cercana al domicilio del sospechoso. Minutos más tarde, el dispositivo se apagó y no volvió a emitir señal.
Los testimonios también resultaron determinantes. Vecinos de la zona afirmaron que nadie había contratado a Echeverguren ese día para tareas de jardinería, pese a que su presencia era habitual en la casa de Franco desde que había heredado la cartera de clientes del jardinero anterior.
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El intento de fuga a Tucumán
Con estos elementos sobre la mesa, la policía científica profundizó el análisis y sumó nuevos testimonios, confirmando que el sospechoso se había ausentado de su vivienda y que planeaba viajar a Tucumán. La fiscalía ordenó entonces una búsqueda intensiva, que concluyó este martes en el asentamiento IAPI de Quilmes, donde finalmente fue ubicado.
Al momento de su arresto, Echeverguren llevaba un bolso, un teléfono celular y un pasaje de micro con fecha y hora estimada para viajar ese mismo día a las 19. Presentaba, además, escoriaciones en muñecas y brazos, lesiones que coincidirían con un posible forcejeo.
El hombre fue detenido sobre la calle 174 bis entre Chaco y Formosa, y trasladado de inmediato para ser indagado por la fiscalía.
Detenido crimen psiquiatra City Bell
El caso, que conmociona a la localidad de City Bell, tuvo su origen el 15 de noviembre.
La inspección en su domicilio: ropa, herramientas y signos de desarme
En paralelo a la detención, la Justicia ordenó un registro de urgencia en el domicilio del acusado en City Bell, una vivienda humilde construida en madera. Allí, los peritos encontraron elementos que podrían estar vinculados directamente al crimen: dos pantalones oscuros, un par de ojotas azules, herramientas, una sierra de arco, una tenaza, una tijera de podar y otros objetos que serán enviados a peritaje.
La vivienda, según fuentes del caso, mostraba signos recientes de desarme, como si el sospechoso hubiera intentado eliminar rastros o preparar una mudanza exprés.
La reconstrucción del crimen
El trabajo de los investigadores permitió delinear una hipótesis que, aunque todavía preliminar, gana fuerza: Franco habría descubierto que Echeverguren le robaba y el jardinero la atacó para evitar ser descubierto.
Si bien en un principio se barajaron otras teorías -como la intervención de un acosador o un intento de robo que salió mal-, el relato de los hechos y el análisis del comportamiento del sospechoso fueron descartando todas las alternativas secundarias.
La violencia del ataque, la falta de elementos de valor sustraídos y el hecho de que Echeverguren no era un empleado de larga data, sino alguien que había comenzado a trabajar en la casa hacía poco tiempo, refuerzan la hipótesis de un crimen motivado por un conflicto personal.
El aporte del amigo de la víctima
Uno de los testimonios clave fue el de Pablo B., de 45 años, el amigo que encontró el cuerpo de la psiquiatra y que inicialmente fue demorado para ser interrogado. El hombre explicó que se acercó a la casa preocupado por la falta de respuestas de Franco y que al entrar descubrió a su amiga tendida en el piso.
Pablo colaboró con la investigación desde el primer momento y aportó datos fundamentales, como la contraseña de la computadora de la víctima, lo que permitió acceder a información relevante para reconstruir sus últimos movimientos.
Un crimen que conmociona a City Bell
La muerte de Virginia Franco provocó un profundo impacto en la comunidad. La psiquiatra era muy conocida y respetada en su área, y vivía en la misma casa desde hacía muchos años. Su asesinato puso en alerta al barrio y generó un fuerte clima de conmoción e incertidumbre.
Los investigadores continúan trabajando para determinar si Echeverguren actuó solo o si podría haber contado con algún tipo de colaboración externa. Por el momento, es el único detenido y la causa sigue bajo estricta reserva.