A su vez sostuvo y aclaró que: “Estoy recibiendo amenazas, por eso tengo que hablar con la justicia. Donde me junté con él no era un decapitado, siempre hay operativos”.
Mientras trascendió que las amenazas también le llegaron a otros testigos e incluso a abogados que iban a intervenir en la causa, Pilepich dijo que: “Fernando me compró dos departamentos en Hurlingham pero salió porque necesitaba liquidez”.
Ahora, la policía investiga la computadora de la víctima y busca esclarecer varios temas, entre ellos, el negocio por el que Pérez Algaba estaba por ser denunciado por lavado de dinero que se llevaba adelante en Estados Unidos y tenía que ver con el mercado de la logística. Allí, captaba inversores que podían aportar entre u$s50 mil y u$s200 mil para la compra de camiones, que luego comenzaban a trabajar y a generar ganancias.