López fue detenido el 17 de febrero pasado en la ciudad rionegrina de General Roca cuando la Policía Federal Argentina (PFA) lo fue a buscar tras detectar que el IMEI del celular de Josué se volvió a activar en esa zona por primera vez desde su asesinato.
La empresa Telecom aportó información para confirmar que los números de IMEI estaban clonados: el original era el de López, y el duplicado el del chico Salvatierra.
En su declaración, el detenido aseguró haber adquirido su Samsung A02 -de carcaza azul- en abril o mayo de 2024. Afirmó que era usado y que se lo compró a un desconocido por Facebook. El de Josué, en tanto, era de color negro.
Antes de que se revocara la prisión preventiva, el hombre aportó su teléfono y las contraseñas de todas sus redes sociales. Durante los peritajes realizados hasta el momento no se encontraron pruebas en su contra. Su defensa prepara un pedido de sobreseimiento para desvincularlo completamente del caso.