De forma espontánea, un cuarto testigo se presentó en la tarde de ayer ante la fiscalía y este martes participó de la última rueda de reconocimiento por el crimen de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes por un grupo de rugbiers a la salida de un boliche de Villa Gesell. Según quedó constatado en el expediente, dio detalles de quién era el “líder” del grupo y el rol de otros tres acusados.










