Ambos fueron imputados por encubrimiento agravado de robo en el marco de genocidio, mientras que el juez federal Santiago Inchausti ordenó que el cuadro quedara bajo la guarda de la Corte Suprema hasta que se defina su destino final.
Quién es la mujer retratada
Los especialistas en arte coincidieron en que la modelo era la condesa Colleoni, descendiente de una poderosa familia de Bérgamo, ciudad del norte de Italia donde todavía se conserva la capilla que mandó erigir Bartolomeo Colleoni en el siglo XV. La mujer habría posado para Fra’ Galgario, considerado uno de los grandes retratistas del Barroco tardío.
Pero la versión se derrumbó con una revelación llegada desde Italia. Consultadas por las autoridades de Bérgamo, la Accademia Carrara revisó la obra y sus archivos históricos. En una carta enviada al diario Clarín, el Dr. Paolo Plebani, responsable de conservación del museo, ratificó estudios realizados por Roberto Longhi en 1927 y por Mina Gregori en 1984: el cuadro no es de Fra’ Galgario.
Los expertos concluyeron que en realidad pertenece a Giacomo Ceruti, conocido como Il Pitocchetto, uno de los pintores más destacados del siglo XVIII italiano. Además, advirtieron que no está probado que la mujer retratada sea la condesa Colleoni, lo que abre un nuevo interrogante sobre la identidad de la modelo.