Un grupo de personas destrozó y saqueó la casa de uno de los acusados por el asesinato de Ivana Garcilazo, la hincha de Rosario Central que recibió un piedrazo fatal en su cabeza tras el clásico con Newell's.
Un grupo de personas destrozó y saqueó la casa de uno de los acusados por el asesinato de Ivana Garcilazo, la hincha de Rosario Central que recibió un piedrazo fatal en su cabeza tras el clásico con Newell's.
Luego de que el Ministerio Público de la Acusación (MPA) haya podido identificar a los agresores como Damián Reifenstuel y Ariel Cabrera tras la difusión de videos, vecinos destruyeron la vivienda del primero de los señalados.
La propiedad de Reinfenstuel está ubicada en el barrio Villa América de Pérez y fue protagonista de la furia de personas por el brutal crimen que estremeció a la ciudad santafesina.
En imágenes que se viralizaron se muestra la casa sin paredes, con objetos personales del prófugo esparcidos por todo el terreno, un colchón en estado deplorable y hasta un instrumento musical destrozado.
A su vez, durante el transcurso de la investigación, ya con dos sospechosos identificados, se dieron a conocer detalles estremecedores sobre las funciones que ambos cumplían diariamente.
En este sentido, Damián Reifenstuel era docente de Química y dejó de aparecer en la escuela en la que daba clases sin dar ninguna explicación. Mientras que Ariel Cabrera es profesor de educación física y hasta el viernes pasado dio clases en el club Social Lux.
“Nunca lo vimos violento. Estuvo años en el club y jamás tuvo una actitud de esas características. Los árbitros de la Asociación Rosarina de Fútbol me mandaban mensajes y no podían creer lo que había pasado”, explicó Franco Scala, presidente de la institución, a un medio radial.
En su testimonio señaló que el domingo tuvieron jornada de inferiores y que estaba "como siempre": “No podemos creer que esté implicado en esto”.
Lo sorprendente de este caso, es que el profesor estuvo en el club hasta después del crimen: “El lunes él no iba al club. El martes no lo hizo porque tenía un reemplazo en una escuela. Miércoles y jueves fue normal. El viernes falleció un chico del club y lo vimos en el velatorio. Hasta ayer que nos enteramos de esto”.
El fiscal del caso, Gastón Ávila, sostuvo que en la casa de Reifenstuel los tres sospechoso, uno todavía no identificado, se reunieron el 30 de septiembre "para planificar acciones en busca de impunidad".
Ariel Cabrera (42 años), uno de los sospechosos que era buscado por el crimen de Ivana Garcilazo a la salida del clásico Central-Newell’s ocurrido el 30 septiembre pasado, se entregó en la mañana de este jueves junto a su abogado en la sede de la Agencia de Investigación Criminal (AIC). El fiscal Gastón Ávila lo llevará a audiencia imputativa por homicidio agravado.
Sergio Larrubia, el abogado que lo acompañó, reveló que Cabrera se contactó hace dos días con su estudio para manifestar su voluntad de presentarse "para aclarar la situación, cómo fueron los hechos". El letrado se excusó de dar más detalles en virtud del secreto profesional.
Cabrera, que había sido identificado en una filmación como una de las tres personas que arrojaban piedras a los hinchas de Central que pasaban por Ovidio Lagos y Montevideo, es profesor de Educación Física, era entrenador del club Social Lux y había sido parte también de la escuela de fútbol de Newell’s.