La investigación por el femicidio de Johana Mailén Antonich, la joven de 24 años hallada asesinada en una playa del sur de Mar del Plata, avanza con nuevos elementos que comprometen a los dos serenos detenidos por el caso.
Los sospechosos fueron encontrados cerca del lugar donde hallaron el cuerpo de Johana Mailén Antonich en Mar del Plata. La Justicia investiga si las lesiones que presentaban son compatibles con un forcejeo con la víctima.

Los dos serenos detenidos por el crimen de Johana: quiénes son y qué pruebas los complican
La investigación por el femicidio de Johana Mailén Antonich, la joven de 24 años hallada asesinada en una playa del sur de Mar del Plata, avanza con nuevos elementos que comprometen a los dos serenos detenidos por el caso.
Los sospechosos, Agustín Nicolás Díaz Bartolomé, de 26 años, y José Luis Aquino, de 27, trabajaban como vigiladores en el balneario donde apareció el cuerpo y fueron arrestados poco después del hallazgo.
Los familiares de Johana llegaron al balneario junto a efectivos de la comisaría quinta tras seguir las últimas pistas de la joven. Allí observaron a dos hombres que quemaban distintos objetos en un tambor de 200 litros.
Al advertir la presencia policial, ambos intentaron escapar. Se internaron entre los árboles con la intención de llegar al parador Waikiki, pero fueron interceptados y detenidos a pocos metros del lugar donde estaba el cuerpo.
Durante la revisión médica, los investigadores detectaron que los dos presentaban lesiones en el rostro compatibles con un forcejeo. Además, sus prendas tenían manchas de sangre, por lo que fueron secuestradas para ser sometidas a peritajes junto con otros elementos de interés para la causa.
Para los investigadores, esas heridas podrían ser compatibles con una posible resistencia de la víctima durante el ataque.
El fiscal Carlos Russo, a cargo de la investigación, confirmó que todavía trabajan para reconstruir los movimientos de la víctima y de los sospechosos. "Estamos recabando imágenes de las cámaras de seguridad, todavía no las conseguimos", explicó.
Tras los estudios médicos y la toma de muestras, Díaz Bartolomé y Aquino fueron trasladados al penal de Batán, donde serán indagados.
En paralelo, la fiscalía espera incorporar el testimonio del remisero que llevó a Johana hasta la zona del balneario el día de su desaparición.
Según reconstruyó la investigación, la joven salió de su casa luego de recibir una supuesta oferta de trabajo a través de Facebook.
La persona que la contactó le ofreció una entrevista en un balneario de Punta Mogotes, le solicitó una fotografía para confeccionar un supuesto carnet y le indicó que debía presentarse en un lugar identificado como "Balneario Punta Mogotes Cero", un establecimiento que en realidad no existe.
Cuando dejaron de tener noticias de ella, sus familiares realizaron la denuncia por averiguación de paradero y revisaron la última conversación que había mantenido por redes sociales. Esa información permitió reconstruir parte del recorrido y orientar la búsqueda hacia la zona sur de Mar del Plata.
El cuerpo de Johana fue hallado detrás de una casilla utilizada por los serenos del balneario. De acuerdo con la investigación, la joven estaba desnuda, envuelta en una frazada y con las manos y los pies atados.
En el mismo lugar, la Policía encontró un tambor de 200 litros con restos de una incineración. Los peritos intentan determinar qué objetos fueron quemados y si esos restos guardan relación con el crimen.
Mientras avanzan las pericias y la recolección de pruebas, la Justicia busca reconstruir las últimas horas de Johana y establecer con precisión el grado de responsabilidad de los dos detenidos.