Tras su arresto, fue trasladado junto con los otros acusados al Departamento de Lucha contra la Trata en el barrio Santa Inés, donde quedaron a disposición del fiscal Recio y del Juzgado de Garantías N°4.
Castro había sido condenado a 18 años de prisión en 2007 por abusar de diferentes niñas en Villa Ángela, cuando ejercía como pediatra. Estudió abogacía durante su tiempo en prisión y obtuvo su matrícula, permitiéndole ejercer la defensa de casos judiciales.
Actualmente, representaba a la dirigente piquetera Marcela Acuña, detenida por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, en una causa paralela que investiga amenazas presuntamente realizadas desde la cárcel contra los fiscales de ese caso.