Un oficial retirado de la Bonaerense mató a dos ladrones que intentaron sacarle el auto en Laferrere, partido de La Matanza. La víctima se defendió a tiros con su arma reglamentaria.
Un oficial retirado de la Bonaerense mató a dos ladrones que intentaron sacarle el auto en Laferrere, partido de La Matanza. La víctima se defendió a tiros con su arma reglamentaria.
El hecho se dio a conocer este lunes, pero ocurrió el martes 5 de abril en la calle Ruiz de los Llanos al 4500, a menos de 15 cuadras de la esquina en la que el 30 de marzo un policía porteño de civil abatió a dos motochorros adolescentes que robaron un celular.
En este caso, los asaltantes eran mayores de edad y tenían un lazo familiar: eran tío y sobrino. Según informaron medios locales, fueron identificados por la policía como Lucas Daniel Majori, de 32 años, y Gonzalo Nicolás Argañaraz, de 20.
El primero tenía heridas de bala en tórax y abdomen, mientras que su familiar recibió disparos en la pierna izquierda y la espalda. Además, hubo otro cómplice que logró escapar y terminó detenido.
El tiroteo se produjo cuando el oficial retirado, cuya identidad no fue dada a conocer, circulaba a bordo de su Chevrolet Corsa por una cuadra que desemboca en un descampado y fue interceptado por tres hombres que -según se informó- circulaban en un Peugeot 504.
Luego de un llamado al 911 desde la zona donde se produjo la balacera, agentes de la comisaría Primera de Laferrere fueron hasta el lugar y en el camino, se toparon con un menor de edad que al verlos, descartó un arma en el agua de un zanjón.
El joven fue detenido y resultó ser el presunto cómplice de los otros sospechosos, quien habría logrado escapar y al cruzarse con la policía, intentó deshacerse de la evidencia que llevaba.
Minutos más tarde, ya en el lugar del enfrentamiento, el policía retirado les contó a los uniformados que se resistió al robo y luego de identificarse como policía, efectuó varios disparos contra los asaltantes.
A pocos metros del lugar donde se dio la balacera, se encontró a un joven que estaba tirado en el piso, con una herida de bala en el abdomen. Fue trasladado en ambulancia al hospital Simplemente Evita, en la misma localidad. Asimismo, en ese centro de salud de la localidad más poblada de La Matanza recibieron a su tío, herido y en grave estado.
Lo habían llevado en un Renault 19 negro que tenía cuatro orificios de bala en la luneta trasera y otro en la puerta trasera izquierda, según informaron los medios locales AN Digital y Primer Plano.
Ambos fueron operados y murieron en el quirófano, cuando los médicos intentaban infructuosamente salvarles la vida.
En el caso intervino el fiscal Marcelo Germinario, titular del Fuero de Responsabilidad Juvenil Nº 2 del Departamento Judicial La Matanza, quien caratuló el hecho como “robo agravado por el uso de arma de fuego”, y pidió que se intente localizar el arma descartada por el sospechoso de 17 años, su detención y la del herido, y una autopsia a los cuerpos de los dos acusados que fallecieron.