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Dura opinión de la familia de María Cash respecto al camionero imputado por el asesinato

El 8 de julio de 2011 fue la última vez que se vio con vida a María Cash, una joven diseñadora que viajaba por el norte argentino.

Dura opinión de la familia de María Cash respecto al camionero imputado por el asesinato

El 8 de julio de 2011 fue la última vez que se vio con vida a María Cash, una joven diseñadora que viajaba por el norte argentino. Desde entonces, su desaparición se convirtió en uno de los casos más enigmáticos y resonantes del país. A pesar de múltiples líneas de investigación, durante más de una década no se obtuvieron resultados concretos. Eso cambió recientemente.

En noviembre de 2024, la causa dio un vuelco inesperado: Héctor Romero, el camionero señalado como la última persona en ver a María, fue nuevamente investigado, detenido e imputado por homicidio calificado con alevosía. Sin embargo, tiempo después, fue beneficiado con prisión domiciliaria, una decisión que generó fuertes cuestionamientos por parte de la familia de la víctima.

La denuncia de la familia: encubrimiento y silencio

A 13 años de la desaparición, los familiares de María difundieron un comunicado público en el que denunciaron un presunto entramado de encubrimiento, apuntando directamente contra Romero y su entorno.

Llama la atención que esté con prisión domiciliaria cuando ni siquiera se declara inocente, y se advierte todo un encubrimiento por parte del entorno de Romero, en el cual estaban personajes políticos importantes de General Güemes”, manifestaron.

El comunicado también citó elementos surgidos de la investigación:

Romero fue la última persona que vio a María con vida, y se encuentra con prisión domiciliaria, pese a que existen fuertes constancias y escuchas en la causa en donde el propio Miguel Segura, su jefe, refiere: ‘después eso explicale vos el quilombo que tengo yo hoy en día por culpa de un chofer pelo... que ha hecho una cagada’”.

Además, criticaron la actitud del imputado durante el proceso judicial:

En su declaración indagatoria no aportó mayores datos, se escudó en cuestiones tangenciales, como señalar que no sabía que la persona que había llevado era María Cash”.

El comunicado de la familia también ofrece una reconstrucción detallada de lo que ocurrió el día de la desaparición, con base en lo que consta en la causa judicial.

El 8 de julio de 2011, alrededor de las 16:30, Héctor Romero subió a María Cash a su camión Mercedes Benz blanco con la leyenda ‘Catita’, en cercanías de la rotonda de General Güemes, con dirección al sur, con la intención de mantener relaciones sexuales con ella”.

La llevó a un sitio alejado para no ser visto y, ante la resistencia rotunda de la víctima, le quitó la vida aprovechando su situación de debilidad, desorientación y vulnerabilidad. Luego, se deshizo del cuerpo”.

Hasta la fecha, el cuerpo de María Cash no ha sido hallado, lo que impide establecer con precisión la mecánica del crimen. No obstante, según la familia, la eficacia con la que el agresor ocultó el cuerpo y la presunta colaboración de terceros para encubrir el hecho son evidentes.

Las escuchas telefónicas incluidas en la causa refuerzan la hipótesis de un encubrimiento. Según la familia, Miguel Segura, un político local, y su hijo aparecen en conversaciones en las que se sugiere un intento de proteger a Romero.

Además, los familiares aseguran que abogados reconocidos habrían presentado testimonios falsos, lo que desvió la investigación durante años.

“La desigualdad entre víctima y victimario, sumado a las especiales circunstancias de vulnerabilidad de María al momento del hecho, incrementaron su indefensión y constituyen la base de la alevosía observada en la conducta de Romero”, concluye el documento.

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