"Juan Percovich y su hijo Marcelo Guerra, encargados de la organización, captaron a políticos, famosos, gente de los derechos humanos, con lo cual está probado en la causa anterior, intercambiaban favores sexuales con gente de la organización, entre ellas mi mamá y mi hermana", aseguró Salum.
Consultado por los daños que le generó haber estado en la secta, Salum fue contundente: "A mí me destruyeron la vida. Tenía una familia muy feliz, tenía mi mamá, mi padrastro, mis hermanos, un perrito, éramos muy unidos y de golpe me encontré que me separaron de mis hermanos, las tareas sexuales".
"Nadie quiere tener a sus seres queridos vulnerados", manifestó la víctima y recordó que cuando logró salir de la secta y los denunció pasó a "ser el enemigo". Asimismo, Salum reveló que en la actualidad su familia "son líderes de la organización".
Por último, Salum destacó el trabajo de quienes ayudan a desbaratar las redes de trata y consideró que deberían contar con mayor presupuesto.