“Me despertó y me dijo ‘hay un muchacho bañado en sangre, mamá’. Había una maceta destruida. Llamé a la policía. Evidentemente ha querido trepar por la casa del vecino para poder ingresar a alguno de los departamentos a través de los balcones”, declaró la madre del joven a los medios locales.
“Nosotros descartamos inmediatamente que sea un vecino, dijimos que intentó robar. Tenía la capucha colocada y estaba boca abajo. La policía, muy amable. Luego me llamaron, lo tuve que ver cuando lo dieron vuelta, era un chico joven con el golpe en la sien del lado derecho”. añadió.
Tras el fallecimiento, se constató que Gómez tenía golpes en la cabeza, el rostro y varias fracturas expuestas producto de la caída.
No se trató de la primera caída del hombre araña santafesino. En enero de 2018 había caído de un balcón de un edificio al perder el equilibrio, mientras intentaba pasar de un balcón al otro. En ese entonces, llegó a robar una bicicleta y una notebook y sufrió fracturas.