La enfermera, que trabajaba en el Hospital Churruca porteño, convivía en ese sitio con sus tres hijos y su pareja, Silvio Eduardo Espíndola (44), quien se encuentra aprehendido en el marco de la investigación del hecho.
Los voceros informaron que Espíndola será indagado en el transcurso de esta jornada por el fiscal Federico Medone, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) especializada en Homicidios de La Matanza.
El hombre está acusado en principio por el delito de "homicidio agravado por el vínculo", indicaron las fuentes. “Se solicitaron informes al fuero de Familia. Hasta el momento no había radicadas denuncias penales contra Espíndola”, dijo a Télam un vocero judicial.
Según los investigadores, la mujer había sido denunciada como desaparecida el sábado pasado por su porpia parejaja, quien también trabaja como enfermero, por lo que personal policial realizó ayer al mediodía una inspección en la casa con un can rastreador. Durante el procedimiento, el perro señaló un galpón ubicado en el fondo del mismo predio, al cual ingresaron tras romper la puerta.
Una vez en el interior, los policías hallaron el cadáver de la enfermera, que tenía colocada una sonda y una aguja de jeringa en su brazo, dijeron los informantes. “El galpón estaba cerrado con llave desde adentro. La víctima fue encontrada sentada en un sillón”, explicó a Télam un encargado de la pesquisa.