César Sena se encuentra en el ojo de la tormenta. El joven, hijo de dos reconocidos dirigentes piqueteros de Chaco, pasa sus días en Complejo Penitenciario 1 de Chaco como principal acusado por el crimen de Cecilia Strzyzowski.
César Sena se encuentra en el ojo de la tormenta. El joven, hijo de dos reconocidos dirigentes piqueteros de Chaco, pasa sus días en Complejo Penitenciario 1 de Chaco como principal acusado por el crimen de Cecilia Strzyzowski.
Tras su detención, a principios de junio, su situación es cada vez más complicada. A la confesión de Gustavo Obregón, uno de los secretarios personales de sus padres, se le sumó el posterior hallazgo de pertenencias quemadas de Cecilia Strzyzowski.
La estocada final llegó esta semana con la confirmación de una serie de manchas de sangre que fueron halladas en una de las piezas de la casa de los Sena, y que pertenecen a la mujer.
Además, se supo que la pareja vivía una relación conflictiva y que el comportamiento de César distaba mucho del marido enamorado que aparentaba.
Esta semana, la psicóloga de Cecilia Strzyzowski declaró ante la Justicia y dio detalles del vínculo entre César Sena y Cecilia Strzyzowski. Ante los fiscales del caso, la profesional habló sobre las tres sesiones que compartió con la víctima.
En la primera, ocurrida en mayo, la joven le contó a la terapeuta sobre sus problemas con Marcela Acuña y detalló un incidente violento en el vehículo de César Sena.
En la segunda cita, días más tarde, Cecilia admitió haber comenzado terapia de pareja, y dijo que su esposo también había empezado a consultar a un psiquiatra, quien le recetó medicamentos.
En la tercera jornada, según la especialista, Cecilia sostuvo que César llevaba semanas "extraño y nervioso"; y que este cambio de actitud habría comenzado con la medicación recetada.
Además, según consignó el sitio Diario Chaco, la joven dio detalles sobre un viaje a Ushuaia y que la razón habría sido un "acomodo político" donde ambos tenían garantizado un trabajo en el sur.
Otra de las personas que declaró fue la madre de Cecilia Strzyzowski, quien contó a los fiscales que César era "controlador" y que la cuenta WhatsApp y de Instagram de su hija se encontraban anclados al celular de él, que observaba todo lo que ella hablaba.
La mujer dijo que había una competencia constante entre la madre de César y Cecilia y que eso siempre traía discusiones. En el auto de prisión preventiva, al que tuvo acceso A24.com, la mujer también dio cuenta de lo que sabía sobre la salud mental del joven.
“Sé que César era una persona apática sexualmente (...) y muchas veces inclusive le planteó a Cecilia que tenía dudas sobre su sexualidad. Y ahí fue cuando Cecilia le dijo para hacer terapia e ir ambos al psicólogo, tenía que acompañarlo la madre, pero ella no quería ir”, contó ante la Justicia.
“Cuando fueron al psiquiatra, este profesional lo medicó de por vida, y yo tenía un chat con Cecilia donde contaba esta situación de que él estaba medicado y le habrían hecho un mapeo cerebral y que tenía problemas mentales, situación que empezó a aceptar la familia, todo contado por Cecilia”, agregó.
En este marco, Gloria brindó detalles inquietantes. “César contó muchas veces que él tuvo intentos de suicidios, que la madre lo había encontrado ahorcado y que lo salvó de pedo, también contaba en casa que de chico y adolescente mató a golpes a una persona en un ataque de furia”, reveló.
Y por último, recalcó: “Él siempre la absorbía, por ejemplo, Cecilia un tiempo hizo danza, pero Cesar la llevaba a kick boxing, era muy controlador y absorbente”.
No fueron las únicas personas que dieron detalles del perfil psicológico de César Sena. En su declaración testimonial, el testigo reservado "Papa" ahondó en cómo era el vínculo de la pareja.
"Yo le decía que ella tenga cuidado con Cesar porque ella le perdonaba muchas cosas que el hacia, iba generando un apego emocional de ella hacia él, porque, después de que se peleaban, César le decía 'yo no puedo estar sin vos' por lo que Cecilia lo terminaba perdonándolo", dijo.
Según el testigo, el 07 de Octubre del 2022, Cecilia le escribió por WhatsApp y le contó otro detalle perturbador: "(César) se peleó con la madre y parece que le levantó la mano", le confesó la joven.
"No me contesta y no sé quién le pegó a quién o qué pasó; sabes que no perdono la violencia, si el le pegó a su mamá, no se lo voy a perdonar porque si le pega a la vieja que me espera a mí, me va a cagar a trompadas", agregó.
De acuerdo a sus dichos, Cecilia también le contó que "no estaba tomando sus pastillas" y que "era de esperar que reaccione así". En este marco, la mujer le habría revelado al testigo que César se medicaba.
"No me dijo con qué, pero por ataques de ira que el sufría e iba a un terapeuta; es más creo que ellos iban juntos también por ahí", detalló el testigo.
Este allegado también aportó capturas de pantalla de conversaciones vía Whatsapp que había mantenido con Cecilia, en las que ella se refería a su esposo como alguien "violento".
"Estábamos disputando por una pavada y me dijo 'cerrá el orto' y yo me quise bajar de la camioneta me metió de nuevo a la fuerza, pero es la primera vez que es violento conmigo y me dio miedo", es una de las transcripciones de Cecilia.
En relación a a medicación de César Sena, otras de las testigos, M.J.M, también dio cuenta de los ataques de ira y dio detalles de cuándo el 2 de junio el joven la llevó en su auto a un operativo.
"Debajo de su asiento llevaba una mochila azul, de donde saco una tableta de pastilla que tenía en una cajita (...), y le pregunte de qué era y me dijo que le recetó el psicólogo, por que tenía problemas de arranques (que yo interpreto arranques de nervios); y que tomaba todos los días", dijo.
Cecilia Strzyzowski y César Sena se conocieron en 2021 a través de la aplicación de citas Tinder e iniciaron un vínculo amoroso que, a simple vista, parecía prometedor. No obstante, una nebulosa de engaños rodeaba al joven. Según trascendió, él decía tener 26 años, cuando en realidad tenía menos edad. Además, afirmaba ser arquitecto, otro dato falso.
En rigor, su perfil de Tinder decía lo siguiente: "Alejandro 26. Soy Arquitecto, tengo cara de ojete, pero soy re piola. Me gustan los tatuajes, los gatos y los memes. Y hago altos guisos". Con esta información, Cecilia Strzyzowski presentó a Alejandro a su familia.
Estas mentiras también se repitieron con otra joven con quien solía tener un vínculo previo a Cecilia y que declaró en el marco de la causa como testigo reservada, bajo el pseudónimo "Pino".
"(En las redes) se hacía conocer como 'Alejandro', no aparecía el apellido. Incluso una vez que fui a la casa la madre le dijo 'César' en un momento y yo le dije 'cómo te llamas vos', y ahí me dijo que tenía tres nombres", reveló.
Con esta misma joven se juntó el lunes 5 de junio, días después de la desaparición de Cecilia. "Estuvo aproximadamente una hora conmigo, estuvimos hablando, vino a verme porque hacía mucho no nos veíamos y le pregunté como iba el casamiento y ahí me dijo 'me separé'", contó la testigo.
"Estábamos hablando de la separación y me contaba que se iban a ir a Ushuaia, que el plan era ese, que la madre de él le había conseguido trabajo a los dos, pero que él no se iba a ir porque tenía mucho trabajo acá, solamente se iba a ir Cecilia", detalló.
Entre los allegados de sus padres, César también decía que estudiaba medicina. En rigor, en una de las últimas imágenes que lo captaron en los días que Cecilia desapareció se lo vio con un estetoscopio.
Sin embargo, se supo que debe todavía al menos una materia del secundario, Obras Sanitarias, para convertirse en maestro mayor de obras.
Además, se conocieron viejos fragmentos de una publicación de Facebook, donde se describía a sí mismo. " “No suelo salir a boliches, fiestas, cenas y muchas otras actividades como chicos de mi edad, muy rara vez he podido salir de mi casa SOLO y, por lo general, cuando lo hago es para ir a comprar algo a los mercados de mi zona", decía.
“Desde que tengo uso de razón, tengo a una persona encargada de mi seguridad atrás mío todo el tiempo, una sombra o varias dependiendo de la ocasión, además de eso, no salgo de mi casa si no es con mis padres y, en raras ocasiones, salgo al centro a espacios muy contados y con un horario, rutina y personas asignadas a mí, practico de manera casi obligatoria artes marciales y deportes de combate de manera religiosa...”, agregaba en relación a la presuntas expresiones de odio que recibía por la militancia de sus padres.
“¿Saben qué significa eso, no? No puedo ir a juntada con amigos, no puedo salir a caminar solo por la calle sin escaparme. No sé lo que se siente jugar en una cancha de barrio con amigos, no sé lo que se siente tener amigos que se queden a dormir en tu casa, o viceversa, no puedo salir hasta más allá de las 17 hs...", concluía.